Lo anterior lo afirmó
hoy en conferencia de prensa el ministro de La Presidencia Luis Cosenza
quien en compañía del vice ministro de Comercio Exterior,
Irving Guerrero, informaron sobre los pormenores de las negociaciones
realizadas durante las ocho rondas efectuadas hasta la fecha en torno
a este proyecto de acuerdo comercial.
El TLC inició su novena y última ronda el
4 de diciembre y concluirá el 16 del corriente mes en la ciudad
de Washington, Estados Unidos con la participación de todas las
comisiones de los países involucrados.
La comparecencia de ambos funcionarios se efectuó
a raíz de la sugerencia que formulara ayer la Iglesia Católica
en el sentido de suspender toda deliberación relacionada con el
tratado comercial porque bajo los actuales términos afectaría
a unos 200 mil los productores de granos básicos.
El ministro de La Presidencia aseguró que Honduras
no puede suspender las negociaciones porque hasta el momento el Gobierno
ha sostenido reuniones en 13 ciudades del país con todos los sectores
de la sociedad quienes se encuentran satisfechos con los logros alcanzados
hasta el momento.
“Si las negociaciones satisfacen las aspiraciones
de nuestros negociadores no veríamos ninguna razón para
no firmar y en todo caso el Gobierno no firmaría un acuerdo que
ponga en peligro a la mayoría de la población”, aseguró.
Señaló que hay instrucciones del Presidente
Ricardo Maduro para que los productores de los rubros sensibles como el
maíz, arroz, los lácteos y las carnes de res, cerdo y pollo,
sean defendidos por los negociadores a fin de que estos logren los mismos
tratos que tendrán los procedentes de norteamérica.
Agregó que el Gobierno hará todo lo que
esté a su alcance para proteger “todo aquello que es sensitivo
y todo aquello que conviene a los intereses nacionales”.
El funcionario insistió en que el proceso debe seguir su curso
porque desde hace dos años que inició, siempre ha contado
con la participación de todos los grupos e inclusive que para tal
fin se constituyó el Consejo de Comercio Exterior, en el que participa
el Gobierno y el sector productivo compuesto por la empresa privada y
los trabajadores.
Agregó que en las ocho rondas celebradas a la fecha
se ha logrado el consenso en la mayoría de los temas, quedando
pendiente únicamente los asuntos más sensibles, “eso
es normal en todas las negociaciones así que en efecto en este
momento estamos por resolver los temas más difíciles”
Cosenza añadió que Honduras no puede abstenerse
de participar en esta última ronda por presunciones de que va a
salir afectado ya que si no lo hace “probablemente podría
recibir todos los posibles efectos negativos sin ninguna de las ventajas,
pues creo que es relativamente claro que si los demás países
firman y nosotros no, vamos siempre ha permanecer dentro de la integración
Centroamericana”.
Indicó que la firma del tratado no es la etapa
culminante para el proceso ya que los resultados de las negociaciones
tendrán que ser sometidos a cada uno de los congresos de los países
involucrados para su aprobación.
Por su parte el vice ministro de Comercio Exterior, Irving
Guerrero, apuntó que el proceso va por buen camino pues el grupo
negociador ha logrado el consenso de toda la sociedad civil.
En los rubros sensibles agrícolas el tratado dará
tiempo para que los sectores mejoren su competitividad y eficiencia que
a la larga es la única garantía de supervivencia en un sector.
También contemplará un plan de cooperación
que ayudará a los sectores más afectados a reorientar su
actividad económica.
Las negociaciones del TLC iniciaron en Washington el 8
de enero de 2003 con participación de todos los ministros de Industria
y Comercio de Centroamérica y el representante comercial de Estados
Unidos. ep/dip
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