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podía creer que mi hijo estuviera metido en problemas porque yo
soy muy estricta y siempre creí saber donde estaban, que hacían
y quienes son sus amigos” expresó consternada esta modesta
madre hondureña al relatar su triste experiencia.
Sin embargo Martha pudo superar su falta de conocimiento
gracias al programa que el Presidente de la República Ricardo Maduro
creó en el primer año de su gestión, con el objetivo
de concienciar a los padres y madres de familia sobre los problemas que
enfrenta la juventud hondureña en la actualidad.
“Despertar” es una esperanza para miles de
progenitores que en vista de las precarias y marginales condiciones sociales
y económicas en las que se desenvuelven sus hogares, muchas veces
sus hijos son orillados a adoptar a la “mara” como su familia,
en busca de protección y reconocimiento personal.
Esta iniciativa del gobierno del Presidente Maduro es
parte de la lucha contra la criminalidad que abate a la sociedad hondureña,
una de cuyas manifestaciones es la proliferación de pandillas juveniles
a nivel nacional, ofrece una opción para que los padres y madres
de familia puedan alejar a sus hijos de las “maras” y de la
vida de violencia que la pertenencia a las mismas conlleva.
A poco más de un año de ejecución
la labor de Despertar, componente del proyecto “Si Se Puede”,
ha tenido poca divulgación, como varios otros programas estatales
de este tipo, y por lo tanto, a nivel de opinión pública,
se desconoce los logros obtenidos a la fecha.
Es un esfuerzo conjunto Gobierno-Sociedad Civil, basado
en una alianza de respeto mutuo, colaboración y una visión
compartida de que las generaciones futuras estén libres de las
drogas y la violencia.
El Despacho Presidencial
inició este programa en febrero del año pasado, con una
asignación presupuestaria de 10 mil lempiras mensuales para la
organización de charlas y talleres que se imparten a padres de
familia de barrios y colonias pobres donde la actividad de las “maras”
tiene mayor incidencia.
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“Para
mí este programa es muy importante y de gran ayuda, ya que
en la actualidad hay muchos niños y jóvenes que se
están perdiendo en las pandillas” expresó Marta
Romero, madre de cuatro hijos que vive en el sector 7 de la colonia
Villanueva y quien ignoraba que su primogénito Roberto era
miembro de una pandilla.
Marta, conciente
del peligro que corría su hijo, decidió abocarse al
proyecto Compartir, grupo dedicado a la rehabilitación de
mareros en la colonia Villa Nueva y que a la vez sirve de enlace
con Despertar. |
La acongojada madre
es remitida a las charlas en las que se informa sobre la asistencia que
brinda la iniciativa gubernamental. Expone su problema a los encargados
de la misma y consigue una beca para Roberto, con el programa “Si
Se Puede” que consiste en su internamiento en las instalaciones
del Proyecto Victoria para su sometimiento a terapias de rehabilitación
y trabajos de grupo.
Martha asegura que la terapia de Roberto ha sido más
intensa debido a la gran influencia que tuvo de la “mara”,
por lo que ella le aconseja que persevere en su esfuerzo por cambiar ya
que “no lo quiero ver en las calles como un parásito de la
sociedad”
Según la Policía Nacional estos grupos antisociales
abarcan una población de 39,164 mareros con edades comprendidas
entre 13 y 35 años, los cuales ingresan a estos, por diversos factores,
entre ellos la desintegración y violencia intra familiar, desempleo
y la pérdida de valores morales.
“Nosotros estamos plenamente consientes de que muchos
de los problemas que atraviesa nuestra juventud en la actualidad tienen
sus raíces en el hogar, estas actitudes antisociales son consecuencia
de familias desintegradas, sin valores morales, monoparentales e incluso
cunas carentes de ambos padres” asegura Miguel Aguilar, Director
General del proyecto Sí Se Puede.
Agregó que el programa Despertar tiene el propósito
de que los padres de familia, maestros y lideres comunales se actualicen
y tengan un enfoque comprensivo ante los problemas que enfrentan los jóvenes
hondureños.
Muchos de estos inconvenientes están relacionados
con la oferta de las drogas y las pandillas organizadas que buscan reclutar
a los menores para que sustituyan a los miembros de las maras detenidos
en las cárceles y a los que ya han sido asesinados y aunque con
la aplicación de la denominada “ley antimaras” el problema
se ha reducido significativamente, las acciones del programa deben mantenerse
en carácter de acción preventiva.
Despertar ayuda a que los padres de familia puedan detectar
de manera temprana cualquier comportamiento que indique que los jóvenes
simpatizan con pandillas o que están iniciando el consumo o tráfico
de drogas.
Hasta antes de la aplicación de la “ley antimaras”
se estimaba que en Honduras operaban 489 maras distribuidas a nivel nacional,
de las cuales147 se asentaban en Tegucigalpa, 192 en San Pedro Sula y
el resto en el interior del país. A la fecha la mayoría
de ellas han sido desarticuladas.
Entre las pandillas más conocidas estaban la 18,
la Salvatrucha, los Rockeros, Vatos Locos, Los Tomates, Control Machete,
El Signo, Los Pelones, Los Cubitos, La Chatarra, Los Jucos y Los Escorpiones.
Par evitar que este problema resurja y vuelva a proliferar,
las jornadas de capacitación de Despertar a padres y madres de
familia, maestros y lideres comunitarios se realizan tres veces al mes.
En forma paralela se brinda charlas a los alumnos de
los colegios de secundaria a través el programa Si a La Vida, otro
componente del proyecto “Si Se Puede, concebido para sensibilizar
y promocionar el respeto a la vida, resistencia a las drogas y a las pandillas,
así como promover una comunicación afectiva.
Los padres y madres de familia han reaccionado con asombro
al enterarse de que los delitos más comunes que cometen los miembros
de las maras es el de tráfico de drogas, robo, asalto, asesinato,
violaciones, riñas, ritos satánicos y escándalo público,
pues cuando reciben esta capacitación se dan cuenta de la ignorancia
en la que han estado sumergidos, expresó Aguilar.
Estimó que al final hay una reacción positiva
ya que viven en alerta y se acercan más a sus hijos e hijas lo
que genera una comunicación horizontal que permite una relación
sincera por ambas partes logrando un entendimiento en el seno familiar.
“Yo le aconsejo a los padres que se involucren con
las actividades de sus hijos, que asistan a las charlas que se brindar
en Despertar antes de que sea demasiado tarde” expresó Martha.
Despertar se ejecuta en las colonias Villanueva y Nueva
Suyapa en Tegucigalpa, en la colonia López Arellano en el municipio
de Choloma y en febrero próximo iniciará en el barrio San
José de Tela, sectores seleccionados debido al alto índice
de pobreza extrema que impera en los mismos, condición que provoca
el resentimiento social y por consiguiente la conformación de pandillas,
el consumo y distribución de drogas.
El gobierno de la
republica lleva a cabo este programa con el apoyo del Instituto Hondureño
para la Prevención del Alcoholismo, Drogadicción y Fármaco
dependencia (IHADFA), la Policía Preventiva, Embajada de Estados
Unidos, el Proyecto Victoria, la Asociación Compartir, la Fundación
Cerro de Plata, Ministerios Cristianos de Mayordomía y la Parroquia
de Suyapa, entre otros.
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