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La ruptura del orden
constitucional en Nicaragua constituiría un retroceso histórico
para la democracia de la región, un acontecimiento gravísimo
para el proceso de integración centroamericano y por lo tanto un
hecho inaceptable para los jefes de gobierno de la región.
Así
lo manifestaron los jefes de Estado y de Gobierno de los países
que integran el Sistema de Integración Centroamericana, SICA, al
concluir la reunión extraordinaria que se llevó a cabo esta
tarde en el aeropuerto internacional de Managua, Nicaragua, convocada
por el Presidente de éste país Enrique Bolaños, quien
ocupa la presidencia pro tempore del sistema integracionista.
A la cita, cuyo principal punto de agenda fue la crisis político-institucional
que impera en Nicaragua, asistieron los presidentes Ricardo Maduro de
Honduras; Antonio Saca de El Salvador; Oscar Berger de Guatemala; Rubén
Arosemena vicepresidente de Panamá, Abel Pacheco de Costa Rica;
Moisés Cal embajador de Belice para Centroamérica y Héctor
Darío Freites embajador de República Dominicana en Nicaragua.
Tras
concluir el encuentro, que se desarrolló por espacio de dos horas,
los mandatarios y representantes de jefes de gobierno, que integran el
SICA emitieron una Resolución Conjunta en la que declaran su respaldo
absoluto a la gestión del presidente nicaragüense Enrique
Bolaños.
En
dicho documento los mandatarios de la región expresan que los recientes
acontecimientos que les fueron expuestos por el presidente Bolaños
perjudican radicalmente el orden democrático y el legítimo
ejercicio del poder en Nicaragua, en menoscabo del Protocolo de Tegucigalpa,
documento base del SICA, y la Carta Democrática Interamericana,
aprobada por la Asamblea General de la Organización de Estados
Americanos, OEA, “ya que aún las resoluciones de la Corte
Centroamericana han sido irrespetadas”.
El
documento en referencia solicita a la Secretaría General de la
OEA que presente un informe a la brevedad al Consejo Permanente sobre
los recientes acontecimientos expuestos por Presidente Bolaños
y sobre las gestiones que la Asamblea General le encomendó en la
“Declaración de Apoyo a Nicaragua, con miras a restablecer
el balance de poderes, en base a la voluntad popular expresada por el
pueblo de Nicaragua en las elecciones del 4 de noviembre de 2001”.
La
Resolución instruye a los representantes permanentes de los países
del Sistema de la Integración Centroamericana, SICA, ante la organización
de los Estados Americanos para que, de manera conjunta, soliciten al Consejo
Permanente, si la urgencia de la situación lo amerita, “la
convocatoria inmediata a un período extraordinario de sesiones
de la Asamblea General de la OEA, con base al artículo 20 de la
Carta Democrática Interamericana”.
En
conferencia de prensa el Presidente Bolaños destacó que
la tranquilidad y estabilidad de Nicaragua está amenazada porque
“su democracia está siendo dañada en sus principios,
una nueva dictadura está, una vez más en nuestra historia
amenazando la paz y el progreso, con graves consecuencias para la integración
regional”.
Apuntó que por esa razón convocó de urgencia a esa
reunión extraordinaria para informar a los jefes de Estado del
SICA a efecto de “que juntos tratemos de evitar, por medios cívicos
y apegados a los acuerdos y tratados internacionales que rigen la región,
que un Estado miembro pueda sucumbir ante las amenazas anti democráticas
que lo acechan”.
El
resto de los gobernantes del istmo se pronunciaron el respecto coincidiendo
invariablemente en el criterio de que la ruptura del orden constitucional
en Nicaragua “sería gravísimo para Centroamérica
y el mundo, porque el Presidente Bolaños ostenta el poder legítimo,
fue electo por la mayoría del pueblo nicaragüense y vemos
en su mandato la representación legal del sistema democrático
de Nicaragua”.
El
Presidente Ricardo Maduro recordó que vivir en democracia y libertad
ha costado mucho sacrificio a los pueblos centroamericanos, por lo que
fortalecer las instituciones para que los ciudadanos tengan confianza
en ellas, es fundamental, “debemos comprometernos cada vez más
en seguir fortaleciendo las instancias de participación ciudadana”.
“Para
todos nosotros representaría un retroceso histórico inaceptable
que sucediera una ruptura del orden institucional en Nicaragua”,
puntualizó el mandatario hondureño. jb/dip
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