| Durante
una reunión sostenida esta mañana en Casa de Gobierno los
miembros del G-16 y la representante del Programa de las Naciones Unidas
para el Desarrollo, PNUD, Kim Bolduc, patentizaron al Presidente Ricardo
Maduro su anuencia de brindar la colaboración necesaria para atender
las necesidades inmediatas de los damnificados.
La representante del PNUD entregó
al mandatario un reporte de daños ocasionados por las secuelas
del huracán Beta, en los departamentos de Colón, Atlántida
y Gracias a Dios, el cual señala que las pérdidas materiales
ocasionadas por ese fenómeno ascienden a más de 4.2 millones
de dólares.
Precisó que en la parte agrícola
en Colón y Atlántida, las pérdidas ascienden a más
86 millones de lempiras y en infraestructura vial aproximadamente 100
millones de lempiras.
Asimismo que se evacuó a casi 17
mil personas y se atendió a casi 90 mil.
El informe que fue elaborado por los equipos
de las Naciones Unidas que recorrieron las zonas devastadas, estima que
en el sector de La Mosquitia, Gracias a Dios se produjo una pérdida
total en los cultivos agrícolas y que más de 50 mil personas
resultaron damnificadas, de las cuales el 50 por ciento son mujeres y
niños.
Ante la magnitud de las pérdidas
en dicha región, Bolduc dijo que “la situación requiere
de una aptitud urgente” en cuanto a la distribución de alimentos
y medicamentos, especialmente contra el dengue y la malaria, ya que se
pronostica que las lluvias continuarán por las próximas
horas.
Asimismo indicó que se debe de
ir planeando los mecanismo para asistir a los damnificados en cuando la
nueva siembra de cultivos.
Señaló que aunque el PNUD
constató que el gobierno ha enviado ayuda a los damnificados, ésta
aún no es suficiente sobre todo ahora con las nuevas inundaciones.
Anunció que el Programa de las
Naciones Unidas Para la Alimentación, PMA, distribuirá durante
los próximos tres meses mil 500 toneladas de alimentos para atender
a la población necesitada de Gracias a Dios.
El sistema de las Naciones Unidas analiza
la posibilidad de contribuir financieramente y técnicamente para
la satisfacción de los necesitados, añadió la funcionaria.
En la reunión de esta mañana
participó también el secretario de Relaciones Exteriores,
Mario Fortín, quien en nombre del gobierno agradeció las
muestras de solidaridad de la comunidad cooperante.
Fortín señaló que
ante las nuevas lluvias, el gobierno ha activado en forma ordenada un
plan para atender no sólo lo inmediato sino que los impactos que
pudieran ocasionar las lluvias a futuro específicamente en la rehabilitación
de las zonas inundadas.
El director de la Agencia de los Estados
Unidos para el Desarrollo Internacional, USAID, Paul Tubner, indicó
que esa organización está dispuesta a colaborar en todo
lo necesario para asistir a las familias afectadas, pues consideran que
la situación se ha tornado grave durante las últimas horas.
Tubner dijo que el gobierno de su país
está dispuesto a facilitar helicópteros para que transporten
la ayuda y otras necesidades que requieran las comunidades damnificadas,
como alimentos y medicinas. ep/dip
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