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La propuesta de la
CONAPE es establecer un sistema de precios después del período
de congelamiento que se alargará hasta principios de diciembre,
el cual implique que no hayan mas subsidios por parte del gobierno central,
lo cual incidirá en las próximas revisiones que se hagan
a los precios de los carburantes.
Maduro, apuntó que el congelamiento de los precios
de los carburantes se podrá afrontar dentro de las metas fiscales,
no afectará el gasto social, ni pondrá en precario el acuerdo
con FMI, tampoco romperá las metas propuestas por ese organismo
internacional.
Según el mandatario, la condonación de 1,500
millones de dólares que está pendiente de revisión
por parte del G8 no se verá afectada por la medida ya que los importadores
han asumido una parte del costo y su gobierno la otra parte que son 64
millones.
Expuso que la conclusión de la misión del
FMI con que se reunió este día, es que se ha producido una
disponibilidad de recursos sin afectar el gasto social, los cuales han
sido identificados dentro de las metas fiscales, así como por la
buena gestión fiscal de su administración.
Mencionó también algunas circunstancias
favorables como el hecho que las reservas internacionales del Banco Central
hayan crecido, porque están recibiendo mejores intereses, los recortes
y control del gasto de su gobierno, además de la recuperación
en la liquidación de activos de los bancos que se habían
liquidado, lo cual a su criterio, ha sido mejor de lo esperado.
Maduro agradeció a la Comisión de Notables
por sus largas horas de trabajo y por haber asumido esa responsabilidad
patriótica y al FMI por haberlos acompañado en las presentes
crisis de precios internacionales del petróleo para buscar soluciones
conjuntas para beneficio de Honduras.
Su meta, dijo, es entregarle a la próxima administración
un acuerdo vigente con el FMI para que pueda asumir el destino del país
sin tener que someter a los hondureños a nuevos sacrificios fiscales.
Detalló que toda la información relacionada
con el tema de los energéticos pasará a la Comisión
de notables para que ellos con el apoyo del FMI y del Ejecutivo sigan
haciendo su labor en dos direcciones fundamentales.
La primera es construir una formula que cumpla con los
preceptos de que se tengan que reconocer los precios reales después
de cierto punto de congelamiento; y la segunda, que en conjunto con el
experto internacional contratado por el gobierno, lleguen a las conclusiones
necesarias para el mejor manejo del tema a futuro.
Anunció que después de las conclusiones
se hará un período de socialización con todos los
actores a nivel nacional.
Mientras tanto, el Cardenal Oscar Andrés Rodríguez,
quien preside la CONAPE, dijo que se sentía satisfecho porque el
FMI, a través de su delegación está anuente a lo
propuesto por la Comisión, sin que ello signifique un desorden
fiscal o un problema para las metas que todos los hondureños aspiran.
Reiteró que lo más importante es que las
metas que ya se tenían previstas no se vayan a perder, y dijo al
pueblo hondureño “que puede estar tranquilo”.
Sin embargo, advirtió que no se puede soñar
que “estamos fuera de este mundo, porque estamos en una realidad
muy concreta y no podemos soñar que vamos a tener petróleo
barato en el futuro porque en todo el mundo se está dando esa problemática”,
por consiguiente, toda la campaña de ahorro de combustibles y de
una nueva disciplina para el hondureño, puede solventar la crisis,
sostuvo.
Se estima que con la medida de congelar los precios de
los combustibles hasta finales del mes de noviembre, el costo para el
gobierno será de unos 300 millones de lempiras, a los que se debe
sumar los 80 millones de lempiras que asumirán los intermediarios.
Mc/dip.
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