| Los
fondos para la remodelación del edificio fueron proporcionados
por el Patronato Nacional de la Infancia, PANI, y en el mismo se albergan,
durante el día, unos 50 niños, hijos de mujeres pobres que
tienen trabajos con ingresos bajos, venden en el mercado o en las calles.
Se espera que para el próximo año pueda albergar a por lo
menos un centenar de menores.
Maduro expresó sentirse orgulloso
de que ese refugio de niños lleve el nombre de su esposa “quien
ha logrado darnos el espíritu de esperanza y enseñarnos
que sí podemos resolver el problema de los niños con solidaridad
y que servir es lo que nos da la felicidad más profunda”.
Agregó que la población
hondureña necesita cambiar de actitud y ver hacia adelante, asegurar
que lo bueno se consolide, se aumente y se haga permanente, tener una
visión de futuro y un compromiso, cuestión que está
siendo posible, gracias a la atención que se le está brindando
a la niñez y los desposeídos.
En nombre suyo, de su gobierno y de su
familia, el Presidente agradeció a quienes tomaron la decisión
de ponerle el nombre de su esposa al centro infantil, así como
a todos los que han colaboraron para que esa obra se hiciera posible.
Mientras tanto, Aguas Ocaña de
Maduro, luego de agradecer el honor conferido a su persona, de identificar
con su nombre al centro infantil, explicó que su deseo fue que
dicha guardería tuviera la tutela de personas que tienen el corazón
de verdad para atender a los niños y mencionó a la pareja
compuesta por Carlos Santocilde y su esposa María Ivanco, ambos
de origen español.
Confió que el matrimonio Santocilde
abandonó sus negocios en España para servir al pueblo hondureño
a través de la Casa Hogar que formaron, denominada “Brazos
Abiertos”, mediante el cual han dedicado cuatro años de su
vida a ayudar a los pequeños del país.
Agregó que ha apoyado a su esposo,
el Presidente Maduro, desde que se convirtió en Primera Dama y
alabó su labor a favor de los niños, “puso todo su
esfuerzo para que más de un millón de niños tuvieran
una merienda y no recibieran sus clases con hambre”.
“El Programa Merienda Escolar está
superando los límites propuestos y está atendiendo ya a
más de un millón de niños, además, en el presente
gobierno se ha resuelto la falta de cobertura de educación preescolar
que hacía que los pequeños que provenían de un hogar
con muy pocos estímulos, no pudieran incorporarse directamente
a la escuela”, señaló.
Añadió
que su esposo en conjunto con la Fundación para la Educación
Ricardo Ernesto Maduro Andreu, FEREMA, ha duplicado la cobertura de educación
preescolar en todo el país.
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Asimismo
recordó que actualmente se están llevando a cabo 19
proyectos de remodelación en centros que están bajo
la dirección del Instituto Hondureño de la Niñez
y la Familia, IHNFA, con ayuda de varios países amigos, entre
ellos Japón, Taiwán, la Comunidad de Madrid y algunos
proyectos de rehabilitación con ayuda del Ayuntamiento de
Madrid. |
Entre
los centros beneficiados mencionó, Casitas Kennedy cuya remodelación
está por finalizar con la colaboración de la Agencia Española
de Cooperación Internacional, AECI, y anunció que muy pronto
se abrirá la cuarta casa de refugio de mujeres maltratadas con
ayuda de esta misma entidad.
Ocaña hizo un llamado a la empresa
privada para que se unan a estos esfuerzos y mejoren la situación
de los niños desprotegidos.
La Pareja Presidencial hizo un recorrido
por las instalaciones y luego la Primera Dama entregó juguetes
y merienda a los pequeños. Posteriormente se trasladó al
Hogar de Niños Casitas Kennedy donde supervisó los trabajos
de reconstrucción y repartió regalos a los menores internos.
En el evento estuvo presente el Embajador
de España Agustín Nuñez, la ex directora del PANI
Aída de Valladares, así como autoridades del IHNFA, entre
otros invitados especiales. mc/dip
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