Discurso del Presidente Ricardo
Maduro después de conocer el fallo de la Corte Internacional de
Justicia de La Haya
Muy buenos días pueblo
hondureño, señores ex presidentes, señor Presidente
del Congreso Nacional y señora Presidenta de la Corte Suprema de
Justicia, CSJ, señores diputados, señores y señoras,
compañeros y compañeras de gobierno.
Se imaginan la enorme felicidad
que hoy inunda a todo el pueblo hondureño por esta extraordinaria
noticia. Este día es sin duda de profunda satisfacción para
la nación hondureña por cuanto la Corte Internacional de
Justicia, con sede en La Haya, Holanda, se ha pronunciado favorablemente
a la tesis de Honduras reconociéndole su legitimo derecho sobre
un territorio históricamente nuestro, el imperio del derecho es
el que realmente ha triunfado porque entre hermanos no podemos hablar
ni de vencedores ni de vencidos, si no que nuestro país ha reafirmado
su firme creencia en la aplicación de las leyes.
Nuestra Carta Magna es una de las pocas en el mundo que hace esta proclamación
puesto que garantiza la primacía del derecho Internacional sobre
el derecho interno y define sus fronteras por medio de la invocación
de las sentencias, laudos y tratados internacionales, una constante histórica
que sitúa a Honduras como respetuosa de sus compromisos internacionales,
de lo cual nos sentimos profundamente orgullosos y por ello quiero compartir
con todos ustedes está hora en que la Patria debe estar más
unificada que nunca.
Esta decisión convierte
la sentencia de la Corte Internacional de Justicia, del 11 de septiembre
de 1992 en una sentencia no solo definitiva e inapelable, si no que además
inexpugnable, tal decisión la aceptamos no solo con inmensa satisfacción
si no que desde la perspectiva de lo que significa el dejar despejada
para siempre cualquier incertidumbre.
Esto nos permite albergar
esperanzas para que los tres Estados ribereños del Golfo de Fonseca
nos convirtamos en lo que nos corresponde como destino geográfico,
un centro mundial de la industria y del comercio internacional entre Asia,
América y Europa.
Hoy los hondureños
debemos estar firmemente unidos, pensando en la forma como podemos desarrollar
el enorme potencial de está nuestra nación, que puede sacarnos
de la situación actual, para convertirnos en un país realmente
en vías de desarrollo, donde todos sus hijos puedan vivir con decoro
y con el legitimo orgullo de haber contribuido a su grandeza.
Poco a poco hemos ido consolidando
los limites territoriales tanto terrestres como marítimos, en tal
sentido nadie puede negar que somos no solo un Estado ribereño
del Golfo de Fonseca, si no que también un país que tiene
costas en el Océano Pacifico, situación privilegiada que
nos debe motivar al engrandecimiento de la nación hondureña.
Esta decisión es en
la que siempre creímos, presagia no solo momentos de felicidad
para los hondureños, si no que también nos llena de entusiasmo
para creer en la causa del Derecho al cual siempre nos hemos apegado,
ya que Honduras ha sido respetuosa con aquellos que comparten esta zona
geográfica llamada Centroamérica.
Estoy convencido que todo
los hondureños vibramos desde lo más profundo de nuestros
sentimientos, de una sana emoción, creyendo en las posibilidades
que tenemos de cara al futuro y viviendo dentro del orden, esforzándonos
por salir del subdesarrollo porque Honduras no se agota en nuestra generación
si no que estamos obligados con quienes nos sucedan en el país
a dejarles una base sólida que los ubique en el camino del autentico
progreso.
En estos instantes envió
a todos los compatriotas un mensaje de esperanza y de solidaridad porque
hoy es un gran día, en el que me han acompañado distinguidos
ex presidentes de la República que forman parte de la historia
de la nación conjuntamente con los presidentes de los poderes Legislativo
y Judicial, en un ejemplo de unidad frente a los destinos de la patria
y sus intereses permanentes.
Aprovecho en nombre de todo
el pueblo de Honduras para reconocer y agradecerle a los miembros de Comisión
de Soberanía y Fronteras de la Secretaría de Relaciones
Exteriores, a don Pedro Pineda Madrid, a don Ramón Valladares Soto,
a don Arnulfo Pineda López, a don Miguel Tosta Appell, ellos se
merecen un aplauso de todo el pueblo hondureño.
Hoy también se fortalece
la unidad, la integración y el futuro juntos de Centroamérica.
Ayer, en Washington, Estados Unidos, se terminaron las rondas de negociaciones
del Tratado de Libre Comercio, TLC, entre Centroamérica y Estados
Unidos con gran éxito, logrando una protección muy adecuada
de nuestra producción agrícola y apertura del mercado de
Estados Unidos al futuro, al ser ratificado lo que se ha negociado.
El que sale ganando aquí
es el consumidor centroamericano que tendrá acceso a productos
de excelente calidad, el industrial hondureño y de todo Centroamérica
que tendrá acceso al mercado más grande del mundo, nuestros
agricultores que seguirán con la protección necesaria para
poder convertir su producción en el futuro en productos diversificados
y competitivos a nivel internacional.
Quizás lo más importante sea la presencia de Centroamérica
en el mundo como un jugador digno, “que viva Centroamérica,
que viva su unidad y que viva Honduras”.
Muchas gracias.
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