Discurso del Presidente Ricardo Maduro en instalación del Diálogo Regional en Francisco Morazán


Presidente Maduro: Presionando, obviamente este diálogo el día de hoy toma una importancia especial en vista del momento que vivimos y quiero hablarles sobre esto:

En primer lugar quiero reconocerle a don Juan, al Dr. Hernández Alcerro en representación mía, a los miembros del Comité, a todo el personal del FONAC y ante todo a todos ustedes que han decidido poner de su tiempo, su esfuerzo, su confianza en el futuro, su convicción de que dialogando podemos construir una mejor patria, su creencia firme en que hay que levantar la vista al futuro, más allá inclusive que un periodo de gobierno.

También su confianza expresa y comprobada con su presencia aquí de que el diálogo y la participación es mejor respuesta que la presión, que el chantaje, que el privilegio y que la violación de los derechos de los demás para lograr prebendas individuales o de grupo o de partido.

Eso a mí me llena de esperanza y me llena de agradecimiento y sé que hablo en representación del pueblo hondureño entero cuando les digo que esta presencia el día de hoy, especialmente en vista de que se encuentran tomadas las entradas principales de la ciudad por personas que muy aparentemente no creen en el diálogo nacional es especialmente meritoria.

Sé que muchos de ustedes han tenido que tomar atajos y han tenido que viajar bastante tiempo y camino para llegar aquí, el pueblo hondureño se los agradece.

Quiero ser muy claro al principio de lo que voy a decir porque siento que la presencia de ustedes y de los medios de comunicación en este momento es especialmente importante; el diálogo es la solución, las presiones no son la

solución. Los intereses del pueblo hondureño no serán sujetos a presiones y no serán sujetos a chantaje, como representante del pueblo hondureño yo no lo permitiré, presionar ni chantajear, pero siempre estaré abierto a estar en instancias como estas de diálogo, especialmente con la representación legítima del pueblo como son ustedes.

Y quiero hablar sobre los dos temas: legitimidad de representación; el otro día estuve reunido con algunos de los grupos que estaban manifestándose en contra de la Ley de Aguas, en contra del ALCA, en contra del CAFTA, en contra del Plan Puebla Panamá, en contra de la Ley de Propiedades y en contra de cualquier modificación a las cláusulas económicas de los salarios públicos.

Tuve pláticas muy largas sobre este extremo, por ejemplo en la Ley de Aguas les indiqué que a nivel nacional hay aproximadamente 14 mil sistemas de aguas, juntas de aguas, ustedes estoy seguro las conocen, de esos 14 mil veinte los maneja el SANAA, 20 de 14 mil, o sea que por simple resta podemos determinar que 13 mil 980 de los 14 mil están en manos de la comunidad.

La Ley de Aguas lo que hace es que les permite que algunos adicionales estén en manos de las comunidades y eso a mí me parece correcto, genuino y legitimo y eso no es privatización.

Si privatización quiere decir poner en manos de ustedes además de la autoridad para decidir qué se tiene que hacer y para poder supervisar lo que se hace y para poder ejecutar lo que se hace, bienvenida sea la privatización. Si eso es lo que significa para ellos.

Yo no estoy de acuerdo en que el Estado se zafe de la responsabilidad que le toque, al contrario, estoy peleando para que hayan más médicos en el sector de salud pública, más maestras y maestros, más policías o sea más involucramiento del gobierno, no menos, en ese sentido estoy en contra de la privatización.

Pero en mi campaña yo me comprometí con descentralizar las autoridades del Estado, ya 80 de los municipios a nivel del FIHS pueden ejecutar obras directamente, eso es descentralización, el hecho que le hayamos pedido para el diálogo nacional a los alcaldes que tengan cabildos abiertos para nombrar representantes en la comunidad, eso es descentralización, el hecho que reconozcamos que las decisiones de futuro del país se construyen con ese tipo de representación legitima, eso es descentralización.

Estas personas con que estuve me dijeron, porque yo les pregunté:¿han ido ustedes donde sus diputados a plantearles estos problemas? Y me contestaron: “no reconocemos a nuestros diputados, ellos no son realmente la representación legítima” . Entonces les dije: “¿han ido a los alcaldes?” tampoco -dicen- no nos reciben. ¿Han ido donde los regidores? Tampoco. Entonces les dije yo: ¿entonces qué quieren ustedes, Sustituir toda la institucionalidad del país, ignorar la Constitución y las leyes de la República?

Como a mí me juramentaron en el Estado Nacional y yo juré cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes, y ante todo restablecer y fortalecer la confianza en las instituciones públicas constituidas legalmente en nuestra sociedad.

Yo sé que cuando estoy ante alcaldes y representantes de la sociedad electos en cabildo abierto, yo estoy ante la autoridad representativa legitima de nuestra sociedad y por eso sí estoy dispuesto a dialogar siempre. Pero cuando viene una persona a decirme a mí que rechaza la institucionalidad del país, yo no puedo ni debo aceptar ese tipo de presiones ni apoyarlos. Yo apoyaré la representación legítima de nuestra sociedad del partido que sea, siempre y cuando sea legítima, esa es mi obligación, reconozco el liderazgo legitimo sindical, campesino, obrero, empresarial, profesional, legítimo, electo.

Reconozco ante todo que el poder público constituido tiene que venir de las elecciones que tenemos en Honduras a un nivel de profundidad que pocos países en el mundo lo tienen. Aquí elegimos a representantes de patronatos, de gremios, de sindicatos, no digamos a nivel de alcaldía, regidores, diputados y presidencia de la República, somos profundamente democráticos y yo voy a respetar esa voluntad del pueblo expresa en esa forma y espero que todos estemos de acuerdo en esto y yo rechazo totalmente la pretensión de alguna gente de querer en las calles el día de hoy negar lo que aquí estamos haciendo en una forma legítima con visión y con patriotismo. No estoy de acuerdo.

Este diálogo inició ya hace algún tiempo, hoy se marca la mitad de las reuniones regionales, con esta que incluye a Francisco Morazán y El Paraíso completamos ya representaciones legítimas de ocho departamentos que se han escuchado en múltiples metas de trabajo sobre múltiples temas, con mucho sacrificio, especialmente de los representantes de las comunidades, ha avanzado mucho y con muchísimo sacrificio y con mucha participación y con un gran trabajo de parte del FONAC y del Comité Coordinador Nacional.

Además estamos comprometidos no solamente a terminar los ejercicios de diálogo regional sino que después a consolidarlos en un ejercicio nacional y quizás más importante, a convertirlo en un sistema permanente de seguimiento que ustedes y sus representantes constituidos en un Comité de Seguimiento Permanente se aseguren que este gobierno y los gobiernos futuros cumplan con los principios y la visión de país que de estas mesas, de estos ejercicios, de estos diálogos va salir.

Eso es fundamental porque si no quedamos otra vez con un fabuloso documento, muy bonito, muy bien redactado y se mete a una gaveta y yo no quiero ser parte de eso, de esa historia del pasado donde nos sentamos a platicar, hacemos bonitos documentos y no los volvemos a ver, eso no puede ser, si nosotros permitimos eso vamos estar siendo partícipe de la desconfianza institucional y entonces sí vamos a ser culpables de darles alas a aquellos que dicen que la representación legítima en Honduras no funciona, yo

no quiero ser parte de eso, yo quiero ser parte de ese esfuerzo que fortalece la autoridad constituida legítimamente como la que está aquí.

Por eso es tan importante seguir el ejercicio en octubre cuando terminamos es el principio de un sistema de seguimiento permanente, pero quiero decirles que siento que han avanzado enormemente, he visto los resultados del diálogo hasta ahora, fundamentalmente cambio, quieren cambio, yo fui electo por el cambio.

Por eso es que me extraña también a veces cuando quiero hacer cambios, la gente dice que me estoy peleando con todo mundo, y yo quiero cambio en la seguridad del país, yo quiero cambio en las instituciones del país, yo quiero cambio en el sistema de salud, yo quiero cambio en la delegación de autoridades en los municipios.

Hablando de municipios, nosotros recibimos el país con solo 1.9 % los ingresos tributarios transfiriéndose a las municipalidades, tienen un derecho de llegar a un cinco por ciento, nosotros fijamos la meta de aumentar medio por ciento al año, este año sobrepasamos la meta y hemos llegado Juan Ramón a 2.6, o sea que hemos aumentado siete décimas del uno por ciento en un año de transferencia. Sé que necesitan más y estamos de acuerdo y así lo estamos presupuestando, eso es cambio.

En seguridad, mucha gente me dijeron “Presidente, no ponga usted la cara en el asunto de seguridad porque eso no se gana cada cuatro años, no se puede ganar en cuatro años, es un problema difícil, va perder la batalla, va perder popularidad, va perder capital político, va quedar impopular”

Y yo le contesté: “yo fui electo, para mayor seguridad yo no me voy a escabullir de la responsabilidad de poner mi cara cuando luchamos contra el crimen organizado, contra el narcotráfico, contra los asesinos o contra las maras y voy a seguir poniendo la cara hasta el último día de gobierno porque yo soy autoridad legítimamente constituida y voy a representar el mandato que

me dio el pueblo y ese mandato fue, así como está saliendo del diálogo nacional, un mandato de cambio”

Cambio implica forzosamente diferencias, implica confrontación, implica dejar algo viejo por algo nuevo, en ese dejar de algo viejo y adaptación y aceptación de algo nuevo por fuerza quedan afectados en el camino, ineludible absolutamente, imposible de evadir.

Si yo decido en un momento que voy a luchar contra el crimen en una forma nueva, hay aquellos afectados, del momento que yo logro que se pase en el CN la Ley de Maras algunos salen legítimamente a hablar de los derechos humanos de los afectados y estoy de acuerdo, pero yo tengo que tomar la decisión a favor de quien voy a actuar; a favor de los derechos humanos de la mayoría que son afectados por los mareros y los criminales o me voy a preocupar en primer lugar por defender los derechos humanos de los criminales que debemos meter en la cárcel, o, alternativa tercera, mejor no hacer ninguna de las dos y no sacrificar mi popularidad, yo tengo que hacer algo, yo tengo que cambiar, yo estoy de acuerdo con el cambio y yo estoy feliz de oír que el resultado hasta ahora es más cambio.

“Presidente, necesitamos más cambios” estoy de acuerdo que necesitamos más cambio.

Quiero tocar algunos de los temas de coyuntura, ya toqué el asunto de la Ley de Aguas, quiero tocar la Ley de Propiedad y quisiera que ustedes le entraran a este tema: más del 80 % de los hondureños no tienen título legal de propiedad, 8 de cada 10 y en las zonas más pobres es peor, quizás 9 de cada 10. En algunos departamentos de menos desarrollo solo tres de cada 100 tienen título de propiedad, Gracias a Dios y otros departamentos, 97 de cada 100 no tienen título de la propiedad sobre la cual viven, a la cual invierten sus recursos, con gran sacrificio quizás han hecho una casita humilde, sembrado una milpa y no pueden defender sus derechos a futuro.

En las grandes ciudades estimaron el año pasado, un grupo de personas que vinieron de una famosa fundación de Perú a hacer un estudio sobre el sector informal que solo entre Tegucigalpa y San Pedro Sula en el sector informal habían aproximadamente 12 mil millones de dólares de propiedad no titulada, es una cantidad enorme, monstruosa de dinero.

¿Y qué pasa cuando una propiedad no está titulada?

Que esa persona no puede hipotecarla para sacar un préstamo, esa persona no puede heredársela a sus hijos, esa persona no la puede transferir y vender si desea hacer algo más, esa propiedad para casi todos los propósitos económicas está muerta.

Algunos se quejaron cuando empezamos a diseñar esta ley, en particular algunos que de alguna forma u otra gozaban de ... en las transacciones diciendo porque en la ley también nosotros hemos sugerido al CN que elimine las costas de transferencia de propiedades, especialmente para los pobres. Entonces aquellos que antes recibían costos decían: “vamos a sentirnos afectados porque nos van a bajar los ingresos”. Yo les decía a un grupo de estas personas: “no sean miopes, pagarán los ingresos en el corto plazo, pero en el largo plazo tendremos 12 mil millones de dólares, o sea 250 mil millones de lempiras de propiedad adicional titulada legalmente que se va hipotecar, se va heredar y se va tranzar, mucho más actividad económica. A veces nos perdemos en el corto plazo, por eso es la importancia del largo plazo, de no perdernos en el corto plazo, me parece que eso es un principio fundamental.

Hoy estamos aquí para levantar la vista a largo plazo, si nos perdemos en el problema de coyuntura podemos cometer el error de beneficiar a un grupo a expensas de la mayorías o de tomar una acción que hoy parece legítima pero que a largo plazo va resultar peor.

Vivienda Popular: le he pedido a todos los alcaldes a nivel nacional que reduzcan o inclusive que eliminen el costo de los permisos para construir vivienda o hacer urbanizaciones de vivienda de interés social, a corto plazo pierden un ingreso pero a largo plazo hay muchísimo más valor catastral que a final de cuentas es la base de las finanzas sanas de cualquier municipalidad a futuro.

Desgraciadamente todavía hoy en día en algunas municipalidades hay proyectos estancados por altos costos de estos permisos, yo sé que aquí hay muchos representantes de municipalidades y les quiero volver a insistir, que por favor vean este tema a nivel de las corporaciones municipales porque les conviene. Participación, cambio, visión de largo plazo, patriotismo.

¿Qué quiere decir patriotismo? El interés de la patria. Aquí hay varios niveles de interés y todos son legítimos; patria, gremio o partido, persona. Creo que nadie discute en qué orden prioritario deberían de estar, primero la Patria, después el partido, un gremio y por último la persona. Así debiera de ser, claramente.

Ahora quiero entrarle al tema del momento del sistema de salarios del sector gobierno central: en los últimos cinco años y este es un tema que me encantaría que a condición de largo plazo se preguntaran ustedes ¿cómo debemos de distribuir los gastos del gobierno a largo plazo? Y el jueves a propósito están invitados a una reunión de Pacto Fiscal, donde creo que los representantes principales de todos ustedes están invitados.

¿Qué nos ha pasado en cinco años?

Los sueldos hace cinco años eran un poquito más de cuatro mil millones de lempiras, todos los sueldos del gobierno central, el año pasado terminamos con más de 11 mil millones de lempiras, eso es un aumento del 275 % en sueldos, eso sería magnifico si hubiera aumentado 275 % la cobertura de los servicios a la población, o sea, si hubieran dos veces y media más médicos,

dos veces y media más maestros, dos veces y media más policías, pero desgraciadamente la cobertura de los servicios aumentó 20 %, de 275 % aumento de dinero gastado en sueldos, 20 % fue para más plazas y el resto fue para aumentos de las personas que ya trabajan.

Obviamente yo no tengo interés en afectar a nadie, pero si tengo que escoger entre más aumentos a los que ya tienen trabajo o más medicinas para un pueblo que demasiadas veces se le encuentra a la salida de un hospital a una persona diciendo: “Presidente, ayúdeme con esta receta” -¿Y qué pasó? -Fíjese que no tienen en el hospital y fui a la farmacia y cuesta 1,500 lempiras y eso es más de lo que yo gano en un mes...

Y si yo tengo que escoger entre eso, aumentar más los sueldos y voy a un pueblo y me encuentro que en ese sésamo no hay un médico hondureño, hay un médico cubano porque médico hondureño no podíamos pagarlo o porque no quería ir allí.

Y con esto no quiero criticar a los médicos en absoluto, los médicos han hecho una excelente labor de prestar servicios bajo condiciones muy difíciles al pueblo hondureño y los apoyo totalmente.

Pero si tengo que escoger en ese momento entre crear otra plaza de médico o cuando me encontré me acuerdo a una persona en un pasillo del Hospital Escuela con la cadera rota y me dijo que estaba esperando una radiografía y que le habían dado una cita dentro de seis semanas para tomarse una radiografía, cuando tenia la cadera rota.

Si yo tengo que escoger entre esas dos cosas ¿qué voy a escoger, Como representante del interés de la mayoría?

Voy escoger representar a la mayoría aunque ellos no tengan el dinero para irse a las calles y no tengan el dinero para ir a un programa de televisión a

exponer su situación, aunque me cueste a mí esa es mi obligación y esa es la obligación de todos nosotros aquí el día de hoy.

Agarremos a esas personas silenciosas que representan desgraciadamente más de las dos terceras partes de los hondureños, los pobres, los que no tienen acceso, los que viven en un lugar donde no hay teléfono y si lo tuvieran no quisieran hablar, de aquellos también que no quieren denunciar el crimen porque tienen miedo a que los maten...

Si ustedes hubieran ido conmigo a Asentamientos Humanos después de la muerte de esa familia, yo creo que a ustedes les hubiera parecido casi algo increíble, dantesco, fuera de este mundo, extra terrestre. Una serie de mis conciudadanos saludándome con pavor en la cara, nadie, nadie me quería decir lo que había pasado; yo cuando oí del crimen, yo me imaginé que esto había pasado en una casa lejana, totalmente separada de otras casas y que nadie se había dado cuenta, las casas allí son pared de por medio, es un lugar muy poblado, todos se dieron cuenta exactamente qué pasó y sabían quienes eran, nadie tenía el valor de denunciarlos por miedo...

¿Cómo es posible?

Si nosotros como autoridad constituida no logremos resolver esos problemas entonces quizás si está en juego la legitimidad nuestra. Y es por eso que tenemos que tomar los intereses de las grandes mayorías a pecho, usarlos, ejercerlos, representarlos con agresividad y defender los derechos, eso es lo que tenemos que hacer y eso es el diálogo nacional, por eso yo vengo a todas las reuniones de diálogo porque no se me ocurre una instancia de mayor importancia para la patria que este salón, este día de hoy, en especial este día de hoy porque contrasta contra aquellos que creen que tomándose las calles y haciendo presiones van a sacar una prebenda o van a distraernos de la visión de largo plazo y de las prioridades nacionales.

Yo les agradezco a ustedes que estén aquí el día de hoy, quiero volver a repetir el interés mío que quiero también solicitarles que sean de ustedes, es en ese orden; la Patria, eso significa también la mayoría de los ciudadanos que constituyen la Patria y la sociedad, en especial los que menos capacidad tienen de representación, a largo plazo de tal forma que se vuelvan mandato no solo para Maduro y su gobierno sino que para los próximos gobiernos, con participación genuina y legítima de la población.

Aplaudo el diálogo nacional y les agradezco a cada uno de ustedes que estén aquí construyendo un mejor futuro para Honduras.

Muchas gracias.

 

 

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