Mensaje del Señor Presidente Ricardo Maduro
en cadena nacional de radio y televisión
con motivo de su Primer Aniversario de Gobierno


 

Compatriotas:

El año 2002 pasará a la historia como el año en el cual se inició el proceso de transformación nacional.
Iniciamos, inmediatamente después de las elecciones, eligiendo a una nueva Corte Suprema de Justicia, una Corte independiente y despolitizada, una Corte que nos ha dado muchas razones para sentirnos orgullosos de ser hondureños. Sé que resta mucho trabajo que hacer para adecentar todo el Poder Judicial, pero por primera vez desde nuestro retorno a la vida democrática, ningún político, de ningún partido, puede decir que él, o su partido, controla la Corte.

La transformación nacional se dará paso a paso, un paso a la vez, sin embargo, el paso que dimos con la nueva Corte, en efecto, es un paso de gigantes.

Pero el proceso no termina acá, también hemos separado el Tribunal Nacional de Elecciones del Registro Nacional de las Personas, hemos eliminado la figura de los Designados Presidenciales y creado la del Vicepresidente de la República, hemos creado también el Tribunal Nacional de Cuentas.

Presentamos oportuna y transparentemente el proyecto de presupuesto al Congreso, no sólo del gobierno central, sino que, por primera vez, incluyendo el de las instituciones descentralizadas. El presupuesto se aprobó a la luz del día, después de amplias y largas discusiones. También, por primera vez, se han presentado las liquidaciones presupuestarias trimestrales y anuales, como manda la Constitución de la República.

Por primera vez, esos escasos fondos, que vienen de los bolsillos de todos los ciudadanos, ahora sumando mas de 50,000 millones anuales, se examinaron y aprobaron por los representantes del pueblo en el Congreso Nacional, con amplio conocimiento y tiempo.

En ninguna administración se había dado tanto cambio para bien de nuestro país, pero la transformación es más que esto; el 2002 marca un cambio en todas las tendencias negativas que afectaban a nuestro país.

En seguridad se detuvo el deterioro; contratamos 1,500 policías más y creamos cinco cuerpos especializados, por primera vez en la última década los índices delictivos disminuyeron, por primera vez frustramos secuestros, logramos que liberaran, sin pago, a las personas secuestradas, y capturamos a los secuestradores. Sé que esto no es suficiente, sé que debemos mejorar aún más, sin embargo, mientras antes los índices empeoraban año a año, en el 2002 revertimos esa tendencia.

Igual ocurrió en el área económica; mientras en el 2001 perdimos empleos en la maquila, en el 2002 se crearon más de 10,000 empleos nuevos, con lo cual se recuperó en buena medida lo perdido en el 2001.

Mientras en el 2001 la producción de granos básicos caía, en el 2002 tuvimos cosechas históricamente altas de maíz, frijoles y arroz; pero no sólo eso, nuestros agricultores y campesinos mejoraron su competitividad, demostraron que cuando se les apoya, pueden producir y ser productivos.

Quiero dar las gracias a los agricultores y campesinos por demostrar que cuando se les apoya, cuando se quiere, se puede. En el 2002 vimos un renacer del riego y un despegar del Seguro de Cosecha Agrícola.

Regamos este año más manzanas que todo lo que se había hecho en los anteriores cuatro años. El seguro agrícola cubrió 37,000 manzanas, diez veces más que la cifra del año anterior. Con la ley de Solidaridad con el Productor Agropecuario hemos comenzado a recorrer el camino de la modernidad en el campo, hemos comenzado la transformación del agro.

En turismo tuvimos un año extraordinario; celebramos la toma de posesión en Copán Ruinas y el quinto centenario en Trujillo; construímos una nueva pista de aterrizaje en Copán Ruinas, y el parque recibió más turistas que en cualquier otro año, nuevas cadenas hoteleras iniciaron su operación en nuestro país, más turistas que antes visitaron las Islas de la Bahía; La Ceiba se convirtió en un nuevo polo turístico.

Hemos mostrado una nueva cara ante el mundo, y esto también es parte de la transformación nacional, cada día más, se nos ve como un pueblo amable, que tiende su mano cariñosa al turista que nos visita.

En infraestructura: construimos nuevas obras de infraestructura, puentes importantes; Juan Ramón Molina; El Chile; El Puente del Sol Naciente en Choluteca, y los puentes a las salidas de Juticalpa y Catacamas, comenzamos la reparación de nuestras carreteras.

Obtuvimos precios extraordinariamente atractivos en el suministro de energía eléctrica, mientras otros contrataron a diez y hasta dieciocho centavos de dólar por kilovatio-hora, a nosotros nos ha tocado contratar a menos de cinco centavos.

Nuestro país goza ahora de mas credibilidad y esto se refleja en los precios que nos ofrecen en nuestras licitaciones, la transparencia y la honestidad también son parte de la transformación de nuestro país.

En efecto, para fomentar la transparencia y combatir la corrupción, hemos contratado una firma independiente para que audite los proyectos que ejecuta el Poder Ejecutivo. También hemos trasladado a varias instituciones multilaterales las compras que antes conducían los ministerios y las instituciones descentralizadas, esto ha resultado en precios mas bajos y en tiempos de licitación y entrega más cortos, en pocas palabras, en menos corrupción.

Como ejemplo: una licitación para compra de medicinas tardaba en años anteriores 419 días y ahora se ejecuta en menos de 60 días, esto repercute en que ahora el abastecimiento de medicinas en los hospitales y centros de salud esté a niveles del 84%, prácticamente el doble de niveles del recién pasado.

Hemos iniciado una tarea conjunta con todas las instituciones del Estado para combatir la corrupción, la defraudación fiscal y el delito financiero. ¡Esto, compatriotas!, también es parte fundamental de la transformación de nuestra querida Honduras”.

Por primera vez en nuestra historia hemos cerrado negocios que no cumplían con sus obligaciones tributarias; por primera vez en nuestra reciente historia democrática se ha despojado a un diputado de su inmunidad, ya orgullosamente podemos comenzar a decir que inmunidad no es sinónimo de impunidad; por primera vez se ha tomado acción contra los delincuentes de cuello blanco acusados de estafar a los depositantes en sus bancos.

Hemos comenzado el rescate de la dignidad nacional, hemos iniciado la recuperación de nuestros valores, los corruptos ya no serán ni adulados, ni admirados, esto también es, obviamente, parte de la transformación nacional.

Hemos puesto en marcha un programa de vivienda sin precedentes; por primera vez nuestros hermanos, especialmente, los más pobres tendrán opción a una vivienda digna.

Hemos también iniciado el proceso de modernización de nuestro sistema educativo y de nuestro sistema de salud, hemos preparado el nuevo currículo básico e iniciado la medición de la calidad de nuestra educación; en salud hemos instituido el paquete básico e instaurado los municipios saludables; hemos comenzado la construcción de los hospitales de Tela y Danlí.

Hemos recibido financiamiento extraordinario del programa Educación para Todos y del Fondo Global para el combate del Sida, la Tuberculosis y la Malaria, éstos financiamientos recibidos por muy pocos países, son un reconocimiento a nuestro afán de transformar nuestro país.

Todo esto compatriotas, debe ser motivo de orgullo para todos nosotros, sin embargo, es tan sólo el inicio, resta mucho por hacer, falta mucho para completar el proceso de transformación.

En el 2003 nuestro empeño debe ser la lucha contra la pobreza, esto requiere profundizar la transformación de nuestro país particularmente en lo referente a la seguridad de las personas y sus bienes, la reactivación económica, la creación de capital humano y las reformas político-electorales y el fortalecimiento de nuestras instituciones.

La seguridad de las personas y sus bienes continuará siendo una de mis prioridades, aspiro a que el 2003 vea otra reducción en los índices delincuenciales, para que todos los hondureños nos sintamos más seguros.

Consolidaremos la participación comunitaria en la lucha contra la delincuencia, dotaremos a la policía de mejor equipo y la volveremos más eficiente.

He propuesto un amplio estudio, incluyendo al Poder Legislativo, al Poder Judicial y con participación de la sociedad civil para considerar la reducción de la edad punible. Quiero ser claro, dentro del marco de la ley combatiremos la acción delictiva de las maras y procuraremos su rehabilitación, reitero, sin embargo, que la lucha contra la delincuencia se dará en absoluto respeto a los derechos humanos, haré todo lo que esté a mí alcance por evitar y por esclarecer las muertes de jóvenes que nuestros medios de comunicación detallan frecuentemente.

Este año se verá la profundización del proceso de transformación, apoyaremos al Poder Judicial para que continúe su proceso de depuración y profesionalización para que se consolide el Estado de Derecho y de ésta forma podamos proteger a las personas y sus bienes.

Con gran satisfacción puedo también decirles que la reactivación económica que se inició en el 2002 se consolidará en el 2003. En el agro daremos especial atención a la dotación de tierras a nuestros campesinos pobres, con particular énfasis en las etnias y las mujeres; beneficiaremos 10,000 manzanas con riego, ampliaremos la cobertura del Seguro Agrícola y proveeremos financiamiento por medio de BANADESA.

Más importante aún, en febrero enviaré un Proyecto de Ley al Congreso Nacional para, efectivamente, reactivar el agro. Se trata de un esquema novedoso, que sin contemplar la condonación, permitirá salir adelante a la mujer y el hombre que honestamente busquen hacer producir el campo y que cuenten con proyectos viables.

Este proyecto es tan importante que me atrevo a afirmar que será otro gran avance en sacar al agro de la recesión en la que ha estado inmerso, con él, avanzaremos más en la transformación del agro.

En la maquila: veremos la instalación de nuevas empresas en todas las áreas, pero particularmente en el área de la electrónica, veremos la integración vertical de las empresas y su integración cada vez más profunda con la economía nacional, anualmente veremos la creación de unos 10,000 puestos de trabajo y de unos cincuenta millones de dólares más en valor agregado.
Todo este desarrollo se debe al fortalecimiento del Estado de derecho, a la mejora en la seguridad y a la disponibilidad de energía eléctrica más barata, todo esto es parte de nuestra transformación.

El campo del turismo seguirá el crecimiento del número de visitantes; veremos la apertura de vuelos desde San Pedro Sula, Roatán y Tegucigalpa, a Copán Ruinas; veremos la inauguración de un gran Parque Acuático en La Ceiba; presenciaremos el inicio de la construcción de un nuevo hotel administrado por Barceló en Omoa; veremos el despegue de varios proyectos en las Islas de la Bahía, seremos testigos, finalmente, del inicio del Proyecto Bahía de Tela; en suma, veremos que los ansiados beneficios del turismo comenzarán a concretarse, todo esto, compatriotas, es también parte de la transformación nacional.

El Programa “Vivienda para la Gente” se consolidará y comenzará a multiplicar sus beneficios, estimamos que en el 2003 veremos la construcción de 10,000 nuevas viviendas, y la creación de 50,000 puestos de trabajo para construirlas, además de mejorar las condiciones de vida de los hondureños, este programa tendrá también un profundo efecto en la reactivación de nuestra economía.
En el área forestal: revisaremos la legislación vigente de tal forma de volverlo productivo con sostenibilidad para promover la reforestación y para lograr que las comunidades y los municipios se beneficien de la explotación racional del bosque, en pocas palabras, buscaremos la transformación de este importantísimo sector de nuestra economía.

En lo referente a la propiedad y su titulación, nos proponemos revolucionar el sistema vigente, en efecto, nos proponemos crear un nuevo sistema nunca visto en nuestro país que asegure y facilite la propiedad y la titulación, por primera vez, cientos de miles de nuestros compatriotas podrán poseer e inscribir sus tierras; terminaremos con la incertidumbre y la explotación que ha afectado a miles de hondureños, particularmente a los más pobres.

Transformaremos el concepto de propiedad y de titulación, volveremos dueños a miles de compatriotas que hoy por hoy no pueden ni soñar con poseer el pedazo de tierra donde han morado por años y hasta décadas. El impacto de este proyecto es casi imposible de medir, ya que además de poseer al fin sus tierras, nuestros compatriotas podrán ahora mejorar sus viviendas sin riesgo de perderlas luego e incluso podrán usarlas como garantías para préstamos que puedan solicitar en el sistema bancario.

Nuestras empresas se verán también favorecidas por la firma de tres Tratados de Libre comercio, este año firmaremos con Chile, Canadá y Estados Unidos. En el aspecto de comercio exterior protegeremos toda la producción local que merezca ser protegida, a la vez que lograremos abrir nuevos mercados masivos para nuestros productos, seguramente que los Tratados de Libre comercio tendrán una profunda repercusión en nuestras vidas, en efecto, transformarán la producción de nuestro país.

Pero la competitividad de nuestras empresas requiere el mejoramiento de nuestra infraestructura, es por eso que estaremos abriendo el mercado de telecomunicaciones; contaremos este año con una nueva empresa de telefonía celular, y con la participación del sector privado, nos proponemos poner en operación durante este año unas cien mil líneas telefónicas nuevas, aumentando esta cifra mucho más, en los próximos años ampliaremos también la telefonía comunitaria y rural.

En el sector eléctrico; las dos nuevas contrataciones nos permiten asegurar el suministro, a la vez que nos aseguran precios más bajos en el futuro, además nos dan el tiempo necesario para retomar el desarrollo de nuestros recursos naturales renovables.

Compatriotas: desde 1985 no hemos agregado un sólo kilovatio-hora hidroeléctrico a nuestro sistema, con excepción de algunos pequeños proyectos desarrollados recientemente por pioneros que merecen nuestro reconocimiento, ha llegado la hora de retomar el desarrollo de nuestros recursos.

Yo me propongo licitar en el transcurso de este año, por lo menos uno de los tres proyectos ubicados en las cercanías del Valle de Sula, éstos proyectos son importantes porque tienen múltiples beneficios: energía eléctrica, control de inundaciones, riego y agua potable, posteriormente iniciaremos la recuperación de otros sitios atractivos que por errores cometidos en el pasado, fueron entregados, sin estudios, a inversionistas privados.

En cuanto a las carreteras, hemos ya recibido ofertas para iniciar la construcción de la carretera que unirá a Puerto Cortés con la frontera con Guatemala, la construcción se iniciará en marzo, después de casi treinta años de abandono, ésta productiva zona contará con una moderna vía de comunicación.

Mi gobierno también emprenderá la ampliación a tres y cuatro carriles de la carretera del norte, y la construcción de algunos de estos tramos también se iniciará este año. Actualmente completamos los estudios para proceder a la construcción del Corredor Logístico que permitirá que Puerto Cortés recupere el lugar de prominencia que una vez tuvo en Centro América, la modernización de nuestra infraestructura también contribuirá directamente a la transformación de nuestro país.

No puedo concluir mis comentarios sobre la reactivación económica sin referirme al Acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, como lo he manifestado públicamente, necesitamos un Acuerdo con el Fondo; no tenemos alternativa, sin embargo, necesitamos un acuerdo que promueva la recuperación económica y que no afecte a los más pobres entre nosotros.

Por lo tanto, estamos comprometidos con la búsqueda de un acuerdo que no aumente tasas de cualquier impuesto que afecte a los más pobres, buscamos eliminar exoneraciones y exenciones para así ampliar la base de contribuyentes y de ésta manera lograr que el compromiso sea compartido por todos.

Seguiremos predicando con el ejemplo, continuando con controlar los gastos innecesarios en el Gobierno Central, por esta razón procederé de inmediato a ordenar el congelamiento, por este año, de los salarios de los empleados del gobierno central, respetando desde luego acuerdos específicos adquiridos previamente.

En los primeros meses del 2003 llegaremos a un acuerdo con el Fondo que sea congruente con estos enunciados. Estas medidas requieren la creación de capital humano, requiere que mejoremos nuestros sistemas de educación y salud, y que concentremos la acción social del Estado en los municipios más pobres.

En educación y salud continuaremos el proceso que ya hemos comenzado, nuestra meta es proveer servicios de calidad, y esto requiere de la participación de las comunidades en la prestación de estos servicios; buscaremos, por tanto, que los padres de familia y las comunidades tomen el control de estos servicios, con particular énfasis en las comunidades étnicas.

El convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo les dio a estas comunidades el derecho de controlar y administrar sus sistemas educativos y de salud, ha llegado la hora para que esto se convierta en realidad, en efecto, la transformación de estos servicios requiere de la participación de las comunidades y de los padres de familia en la prestación de los mismos.

Finalmente, quiero reiterar mi compromiso con las reformas político-electorales, con el fortalecimiento de nuestras instituciones y con la lucha contra la corrupción.

Apoyaremos al Poder Legislativo para que proceda a la aprobación del Plebiscito y Referéndum, para que procure la transparencia y la rendición de cuentas en el financiamiento de las campañas; para que acorte la duración de las campañas; para que los diputados sean electos directamente por circuito y distrito, y para que su número se reduzca.

Continuaré apoyando la transformación y la apertura de nuestro sistema político, continuaré mi lucha en pro del fortalecimiento de nuestras instituciones, mantendré firme mi propósito de transformar nuestro país hasta convertirlo en un país equitativo y solidario.

En especial, quiero reafirmar mi voluntad de luchar contra la corrupción de cualquier tipo que ésta sea, en particular, me comprometo a hacer todo lo que esté a mi alcance para castigar a quienes se han lucrado a expensas de los dineros de los contribuyentes, no descansaré hasta verlos tras las rejas y hasta que el Estado haya recuperado las cantidades que ha tenido que erogar por los actos ilegales de estas personas.

Compatriotas: la transformación nacional se fundamenta en una nueva forma de actuar de todos nosotros, una forma que se base en el respeto a la ley y en los derechos del prójimo, la corrupción es un cáncer que no tiene lugar en la nueva Honduras, ¡Juntos podremos Derrotarla!

Compatriotas: nuestra nave tiene un destino histórico, en nuestras manos está labrar nuestro futuro, la comunidad internacional está siempre lista para apoyarnos en nuestros esfuerzos por transformar nuestro país, por convertirlo en una patria grande, equitativa, y donde resplandezca el Estado de Derecho, sin embargo, los verdaderos actores en este proceso somos los hondureños, sólo conjuntando nuestros esfuerzos en una verdadera consolidación de voluntades podremos superar la injusticia y la pobreza que nos agobia.

¡Juntos podemos hacerlo!, pidámosle a Dios que nos dé fortaleza en nuestro empeño por transformar nuestro país, ¡no desmayemos! ¡adelante compatriotas!

Muchas Gracias.

 

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