| El
funcionario encabezó una delegación gubernamental, integrada
además por los ministro de Educación Pública, Carlos
Avila Molina y del Fondo Hondureño de Inversión Social (FHIS),
Leoni Yu Way, quienes mantuvieron un amplio dialogo con representantes
de la población y las autoridades locales.
La reunión tuvo como objetivo principal conocer
las necesidades del municipio para analizar las posibilidades de apoyo
por parte del Gobierno Central e Instituciones Autónomas en las
acciones que los habitantes de ese lugar han iniciado para mejorar sus
condiciones de vida.
El municipio de San Francisco de Opalaca está
conformado por 22 comunidades, todas afectadas por el “mal de chagas”
una enfermedad producida por las picaduras de la “chinche picuda”,
un insecto que vive en los techos de paja y paredes de bajareque de las
viviendas.
Ante ese grave problema de salud pública, el Secretario
de Gobernación y Justicia, informó a las autoridades municipales
y líderes comunales que el Gobierno del presidente, Ricardo Maduro,
está gestionando fondos ante el Banco Interamericano de Desarrollo
(BID) para construir y mejorar unas 1,500 viviendas.
“La misma comunidad aportará la mano de
obra y materiales locales, mientras que el Gobierno Central proporcionará
un 66 por ciento de los recursos para la construcción y el mejoramiento
de las viviendas”, dijo Hernández Alcerro.
El BID proporcionará los recursos a través
de la Fundación de Vivienda (FUNDEVI) de la Secretaría de
Obras Públicas, Transporte y Vivienda (SOPTRAVI), pero las casas
se construirán bajo dirección del Fondo Hondureño
de Inversión Social (FHIS).
En el caso de los niños menores de seis años,
aunque hayan sido picados por el insecto y sean portadores de la enfermedad,
pueden salvarse si reciben tratamiento médico, caso contrario la
enfermedad se desarrolla una vez que la chinche picuda introduce en la
sangre de las personas el tripanosoma.
En ese sentido, el Programa PRO MESAS de la Agencia de
Cooperación Canadiense está dispuesta a contribuir a resolver
el problema ofreciendo tratamiento médico a los niños menores
de seis años que son portadores de la enfermedad.
El comienzo de las molestias es súbito, presentando
el enfermo fiebre, escalofríos, dolor de cabeza y de los músculos
del cuerpo, malestar general e inapetencia. Muchas veces hay signos en
el organismo que delatan la puerta de entrada de la infección como
el complejo oftalmoganglionar y los habones de inoculación.
El complejo oftalmoganglionar, o signo del eje, o signo
de Romaña, representa una manifestación de gran valor diagnostico
y ha proporcionado el reconocimiento de gran números de casos de
infección aguda en las zonas donde el mal de Chagas es endémico.
Otro de los síntomas de la enfermedad consiste
en una hinchazón elástica e indolora de los parpados superior
e inferior de un solo ojo, que toman color morado; conjuntivas rojas;
hinchazón moderada del lado facial correspondiente al ojo afectado.
Esta inflamación ocular desaparece lentamente en el curso de la
fase aguda de la enfermedad.
Como parte del cuadro clínico, en la fase aguda
de la infección, suele aparecer agrandamiento indoloro de ganglios
en distintas partes del cuerpo, sobre todo en las zonas del cuello y la
axila, del hígado, y del brazo.
El corazón suele presentar alteraciones variables
de leves a graves y con repercusión clínica o no, que generalmente
desaparecen casi por completo. Durante el periodo agudo es posible ver,
si se examina una gota de sangre mediante el microscopio, a los tripanosomas
moviéndose en ella.
La mayor parte de los síntomas son indicación
de daño cardiaco, que cuando es importante lleva a grados variables
de insuficiencia cardiaca. La gravedad del proceso es variable, pero lo
que le da la característica alarmante es la frecuencia con que
el daño cardiaco se produce.
Casi siempre la enfermedad tiene carácter mas
grave en los lactantes sobre todo en los de corta edad, a los que le puede
ocasionar la muerte. En las zonas endémicas, donde la enfermedad
es muy frecuente, el mal de Chagas es importante factor de mortalidad
infantil.
El propósito de la cardiopatía chagasica
crónica es variable y depende principalmente, del grado de aumento
del corazón, del tipo de trastorno del ritmo cardiaco, del grado
de insuficiencia cardiaca y de la tendencia evolutiva de la infección.
La muerte puede sobrevenir súbitamente (inclusive
en sujetos que aparentemente se hallan sanos, pero que están contagiados),
o bien luego de un tiempo de padecimiento imputable a falla del corazón.
El alcalde de San Francisco de Opalaca, Héctor
Amilcar Sánchez, también planteó la necesidad de
que el Gobierno Central repare 41 kilómetros de carreteras y realice
los trabajos de apertura de 50 kilómetros de caminos para comunicar
entre sí a las 22 comunidades que conforman ese término
municipal.
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