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El titular del Poder
Ejecutivo hizo el anuncio al recibir el “Informe sobre la Situación
del Sistema Penitenciario en Honduras” de parte de la Comisión
Interinstitucional de Reforma Penitenciaria, en un acto especial que se
llevó a cabo en Casa Presidencial.
Dicha comisión
fue integrada por el Mandatario inmediatamente después de los trágicos
sucesos suscitados en la Granja Penal de El Porvenir, La Ceiba, Atlántida,
en los que perdieron la vida más de sesenta personas, en su mayoría
miembros de la mara 18.
Después de
este hecho Maduro ordenó una investigación con el propósito
de elaborar un diagnóstico de la situación imperante en
los centros penales del país y formular las recomendaciones del
caso para promover un cambio profundo en el sistema penal.
El equipo de trabajo
estuvo integrado por el Secretario de Gobernación y Justicia Jorge
Ramón Hernández Alcerro, quien la presidió; la presidenta
de la Corte Suprema de Justicia, Vilma Morales; el secretario de Seguridad
Oscar Álvarez, el Fiscal General de la República Roy Medina
y el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos Ramón Custodio
López, que fue asistido por un grupo técnico interdisciplinario.
Durante el acto de
entrega del documento se realizó una exposición resumida
del mismo, por parte de uno de los técnicos del grupo de apoyo,
complementado con un vídeo que muestra la situación precaria
de los centros penales del país.
El diagnóstico
penitenciario establece que en el país funcionan 24 establecimientos
de reclusión de los cuales la Penitenciaría Nacional, en
Támara, Francisco Morazán, y el presidio de San Pedro Sula,
Cortés, tienen una concentración de más de mil internos.
La Comisión
Interinstitucional determinó que la población total de reos
es de 10 mil 545 internos, de los cuales el 98 por ciento, o sea 10 mil
397 son hondureños y el 2 por ciento, equivalente a 128 reclusos,
son extranjeros.
De la cifra global
el 51.68 por ciento están condenados y un 48.32 por ciento están
en proceso de condena o liberación.
La mayoría
de las instalaciones presentan deficiencias de infraestructura, no hay
condiciones apropiadas para albergar a los internos y a las personas encargadas
de su custodia y seguridad. Tampoco existe infraestructura que permita
ejecutar programas de capacitación y rehabilitación.
Esta situación impide que las autoridades de estos centros penales
puedan separar a los reclusos condenados de los que está con proceso
pendiente y a éstos de los que integran pandillas o maras “en
completa contravención de lo estipulado en el artículo 86
de la Constitución de la República y el 40 de la Ley de
Rehabilitación del Delincuente”.
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Hay
bartolinas que fueron diseñadas para albergar a 15 o 20 personas
pero están ocupadas por grupos de entre 80 a 133 personas,
las cuales tienen que compartir un solo baño y una sola letrina
y no cuentan con iluminación, ni ventilación apropiadas,
entre otras deficiencias importantes. |
En este ambiente se
llevan a cabo las visitas conyugales las cuales se llevan a cabo colocando
una sábana para dividir el catre o litera del interno vecino y
tener un poco de “intimidad”. En algunos centros hay internos
que alquilan “habitaciones” para estos encuentros obteniendo
significativas ganancias por el “servicio”.
El informe señala
que casi todos los centros penales carecen de agua potable y servicio
eléctrico lo que provoca que no todos los días los internos
puedan realizar el aseo personal, ni limpiar los inodoros o letrinas disponibles
y en muchos casos preparar los alimentos, actividad que realizan muchos
reclusos.
La fuente de éstas,
y otras limitaciones, según el documento entregado al titular del
Poder Ejecutivo, es que la Dirección de Servicios Especiales, dependiente
de la Secretaría de Seguridad apenas cuenta con un presupuesto
de 148 millones 381 mil 799 lempiras, de los cuales poco más del
72 por ciento, unos 107 millones de lempiras, son destinados al pago de
sueldos y salarios.
El 1.8 por ciento,
más o menos 2.7 millones es para el pago de servicios básicos
y otros, y el 25.7 por ciento, poco más de 38 millones de lempiras,
se destina a alimentos, bebidas, papel, libros, revistas y utensilios.
Esto implica que en
los centros penales “no existe presupuesto para atender actividades
recreativas y programas de rehabilitación”, sostiene el diagnóstico
entregado al jefe del gobierno central.
MADURO IMPACTADO
Tras conocer éstas
y otras situaciones el Presidente Maduro dijo sentirse “profundamente
impactado, preocupado y comprometido. Esta es otra de las deudas sociales
que los hondureños venimos arrastrando desde hace generaciones
, me alegra que hayamos puesto al descubierto esta triste realidad y tragedia
que vivimos”.
“Tenemos que
actuar ante esta horrible situación y comprometo al gobierno para
buscar soluciones sin política ni sectarismos de ninguna clase.
Esto tiene que acompañarse de una investigación seria de
lo que pasó en la Granja Penal de El Porvenir con deducción
de responsabilidades y estoy seguro que en esto nos acompañará
todo el pueblo hondureño, el Congreso Nacional y el sistema judicial”,
agregó el gobernante.
Maduro espera que
“hoy sirva para marcar el primer día en la construcción
de una profunda transformación del sistema penitenciario hondureño
con la participación amplia del gobierno, de toda la sociedad y
de los organismos de derechos humanos”.
Puntualizó
que en base a la información que le proporcionó la Comisión
Interinstitucional no le sorprende la tragedia ocurrida en El Porvenir
“y yo diría que esa matanza es una vergüenza y por eso
estoy pendiente del informe que he ordenado sobre esa tragedia y quiero
asegurarles que vamos a darle el apoyo total a todas las medidas necesarias
para deducir responsabilidades”.
El Presidente también prometió todo su respaldo a las recomendaciones
formuladas “y de inmediato voy a realizar las gestiones que sean
necesarias para trasladar el manejo del sistema penitenciario a la Comisión
Técnica Interinstitucional de Transición que me recomiendan
en el informe”.
Recomendaciones
formuladas por la Comisión Interinstitucional
-
Trasladar la administración y control de los centros
penales, actualmente a cargo de la Secretaría de
Seguridad, a una Comisión Técnica Interinstitucional
de Transición que se encargará de adoptar
medidas de emergencia para garantizar la seguridad física
y moral de los internos mientras se organiza un Instituto
Nacional Penitenciario.
-
Este Instituto funcionaría como un órgano
desconcentrado del Poder Ejecutivo y se encargaría
de ejecutar la Política Penitenciaria Nacional.
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Proceder de inmediato a la reparación de 13 centros
penitenciarios para lo cual se requiere una inversión
de 4.5 millones de lempiras
-
Derogar el Reglamento Interno para la Captación,
Administración y Ejecución de los Fondos
no Gubernamentales en todos los Centros y Granjas Penales
del País, que permite a los reclusos y funcionarios
de estas instalaciones tener negocios particulares en
las mismas.
-
Establecer un programa de indultos selectivos que beneficie
a los internos que califiquen y promover medidas alternativas
para los internos que no apliquen.
-
Adoptar medidas inmediatas para mejorar la higiene y salud
de los reclusos y programas de higienización de
los centros penales con la asistencia de la Secretaría
de Salud
-
Iniciar un programa de depuración de los procesos
penales
-
Diseñar programas de reinserción productiva
-
Crear la Carrera Penitenciaria, fortalecer el Centro de
Capacitación Penitenciaria y propiciar un enfoque
de rehabilitación y seguridad en lugar de represión
y seguridad.
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