La
madre Marlene Jacqueline Chapas fue capturada junto con su hija, cuando
trataban de llegar a los Estados Unidos en forma ilegal, fueron detenidas
por las autoridades de migración y deportadas, su madre para Honduras
y la niña para México, cumpliendo una solicitud de la mamá
de la menor.
Al momento de la captura,
Daniela tenía tres años y gracias a la ayuda de la Primera
Dama, después de llenar una serie de requisitos legales exigidas
por las autoridades mexicanas, fue posible que la menor se reencontrara
con su madre en Honduras.
“Gracias a Dios
la niña ya está de regreso en el país, agradezco
a la Primera Dama el apoyo que me brindó, es un momento muy especial
que he estado esperando desde hace mucho tiempo”, expresó
la madre de la menor, con la alegría reflejada en su rostro.
Agregó que
en ningún momento estuvo secuestrada ni mucho menos que le hallan
pedido algún rescate, la niña fue llevada con sus padrinos
a petición de su madre y nunca estuvo en peligro, ya que era muy
bien atendida por sus tutores.
Aguas Ocaña
manifestó que es el primer caso de repatriación de una menor
en que interviene y que siempre que requieran de su apoyo estará
anuente a colaborar con padres y madres que se encuentren en situación
similar.
“Tiene un valor
incalculable que ella pueda estar con su hija, es difícil que le
den el cariño que le puede dar su madre, ella muchas veces llegó
a mi Despacho llorando porque tenia la necesidad de estar con la niña
y de protegerla”, subrayó la esposa del Presidente Ricardo
Maduro.
Aguas Ocaña
agradeció la colaboración que recibió de instituciones
como la Secretaría de Relaciones Exteriores, la Dirección
de Población y Política Migratoria y la embajada y consulado
de México, aquí en Honduras, para poder traer de regreso
a la niña.
Indicó que
continuará colaborando con la madre para lograr que la integración
al núcleo familiar se positiva para la menor.
Por su parte Chapas
señalo que acudió a pedir ayuda a la ex directora María
Elena Sierra de Carbajal del Instituto Hondureño de la Niñez
y la Familia, IHNFA, quien de entrada y sorpresivamente le informó
que la niña ya estaba vendida y que nada se podía hacer.
Sin embargo una vez
que Daniela Alexandra retornó al país el IHNFA pretendió
despojar a la madre de su hija aduciendo que no ofrecía las condiciones
adecuadas para su crianza.
“En su momento
solicite colaboración a la directora del IHNFA y lo que me dijo
fue que no se podía hacer nada porque la niña ya estaba
vendida, jamás tuve apoyo de esa institución y ahora se
la quieren llevar ( a la niña), cuando no tienen ningún
derecho”, enfatizó molesta Marlene Chapas.
Ocaña de Maduro
intercedió para que la menor se quedara con su madre, ya que fue
ella quien realizó todos los tramites para la repatriación.
bb/dip
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