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acto, que constituye un evento histórico en la zona porque es la
primera vez que se asigna un contingente policial permanente en ese sector,
se llevó a cabo en la aldea de San Juan, sede de una de las tribus
del mismo nombre, municipio de Orica, al norte del departamento de Francisco
Morazán, donde está ubicada la instalación policial.
A la ceremonia asistieron
las hijas del mandatario Carolina, Cecilia y Lorena Maduro, el titular
de la Secretaría de Seguridad Óscar Álvarez, la directora
de la Policía Nacional Coralia Rivera y los principales líderes
de las tribus La Ceiba, San Juan, Santa Elena, La Esperanza y La Lima,
encabezados por Cipriano Martínez y Julio Soto.
Cabe destacar que
las hermanas Maduro llevaron al acto a la niña Francis, perteneciente
a la etnia Tolupán, que temporalmente está bajo la protección
y residiendo en la residencia de la familia presidencial debido a que
padecía un alto grado de desnutrición.
Además la
hijas del Presidente aprovecharon la oportunidad para llevar a la población
indígena un importante lote de medicamentos contemplados en lo
que se conoce como cuadro básico y que serán distribuidos
de acuerdo a las necesidades por la enfermera encargada del centro de
salud que funciona en el área.
El jefe de los caciques,
Cipriano Martínez, recordó que la dotación de un
contingente policial le fue solicitado hace casi un año al Presidente
de la República por intermedio del ministro de Seguridad y agradeció
la prontitud con que se respondió al pedido si se considera que
se construyó una posta debidamente acondicionada.
Refirió que
el problema de mayor magnitud que han venido enfrentando desde hace varias
décadas es el robo de su ganado, la destrucción de sus cultivos
y la apropiación indebida e ilegal de sus tierras, por parte de
los “ladinos”, que generalmente son personas que provienen
de municipios como Olanchito y Jocón del departamento de Yoro,
o Dulce Nombre de Culmí de Olancho.
“Los ladinos
se roban los animalitos, se meten a la tierra de nosotros, nos matan la
gente y nadie puede vivir tranquilo”, se quejó el viejo líder
tribal que alcanza ya los 106 años de vida.
| Expresó
su esperanza de que con la instalación policial inaugurada
este día la zozobra en que siempre han vivido desaparezca ya
que el compromiso de las autoridades es que la posta se mantendrá
operativa las 24 horas del día y todos los días del
año para atender cualquier llamado de la población,
principalmente étnica. |
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Martínez indicó
que a pesar de esto es necesario que el Estado ratifique la legalidad
de los títulos de propiedad de la tierra que los jefes de las tribus
tienen en su poder porque hay muchas personas que pretenden desconocer
la validez de esos títulos que les fueron extendidos inclusive
desde la época de la colonia.
El Presidente Maduro
por su parte afirmó que su preocupación por las condiciones
de vida de los Tolupanes y sus necesidades la ha expresado desde los tiempos
de la campaña
Dijo que desde hace
mucho tiempo está atento a las condiciones de vida de los Xicaques
porque se trata de un grupo de hondureños que prácticamente
han permanecido olvidados a lo largo de la historia del país, por
todos los gobiernos.
Prácticamente
desde que se inició su gobierno ha estado conociendo sus necesidades
y apoyarlos en forma directa a través del ministerio de Gobernación
y luego a través de su esposa Aguas Ocaña de Maduro a quien
disculpó por no haber asistido al acto debido a que se encontraba
en San Pedro Sula acompañando a los familiares de los dos hondureños
que fallecieron en los atentado terrorista de Madrid, España.
Dijo que le alegraba
mucho que sus hijas hubiesen pensado en llevar a la niña Francis
a quien aprecian mucho todos los miembros de su familia, así como
volver a ver al niño Ciriaco, también indígena, que
vivió durante algunos meses en su residencia.
Dijo que es importante
que Ciriaco haya regresado a su comunidad porque lo importante es que
la nación los apoye a tener acceso a la educación y las
comodidades de la vida moderna pero sin que se pierdan las raíces
culturales de la etnia.
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Con la inauguración
de la posta se le da respuesta de manera directa a una inquietud planteada
por Cipriano Martínez y los demás líderes tribales,
“hemos instalado esta posta con personal policial para ayudarles
a defenderse contra aquellos que atenten contra sus propiedades y
sus bienes”. |
Recordó que
la seguridad ciudadana es una preocupación y una demanda de todo
el pueblo hondureño “y me eligieron prácticamente
para darle seguridad al pueblo, a mi me asesinaron un hijo los delincuentes
y estaré comprometido con darle seguridad a los hondureños
hasta el último día de mi gobierno y después como
ciudadano”.
Lamentó no
tener el tiempo suficiente para poder permanecer más tiempo con
los indígenas, para conocer más de cerca su modo de vida,
sus viviendas, para entender mejor sus inquietudes y necesidades, sus
costumbres y su cultura, que de cualquier manera son las raíces
del resto de los hondureños.jb/dip
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