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pisar territorio nacional los integrantes del segundo contingente de la
tropa hondureña, entregaron el pabellón nacional al Presidente
Ricardo Maduro quien los esperaba en la pista aérea en compañía
del Secretario de Defensa Federico Brevé Travieso y el jefe del
Estado Mayor Conjunto Isaías Barahona, entre otras autoridades
castrenses.
“Misión cumplida” le expresaron al
mandatario el grupo de “catrachos” que a eso de las 2:04 minutos
de la tarde comenzaron a descender de dos aviones comerciales, el primero
con 129 soldados y con media hora de anticipación y el segundo
con 224.
Los soldados que llegaron ayer forman parte de los 369
militares que hasta hace pocas horas integraron el segundo contingente
del Batallón Expedicionario Xatruch. De los 16 soldados que aún
quedan por retornar, 13 realizan gestiones para trasladar el equipo y
los tres restantes se encontraban mal de salud, explicaron las autoridades
castrenses.
Vestida con una fatiga de desierto proporcionada por las
fuerzas armadas de los Estados Unidos, y portando un bolso entre sus manos
la suboficial Reyna Flores, una joven de 20 años y originaria de
San Lorenzo, Valle, abrazó con desesperación a su madre
Reyna García quien la esperaba en la pista a pesar del incesante
sol.
Las lagrimas no esperaron más y tanto madre como
hija se unieron en un abrazo y caricias. No era para menos no se veían
desde hace cuatro meses.
“Es una de las experiencias más agradables
de mi vida, como profesional militar y sobre todo porque me hizo reflexionar
y me hizo amar más a mí familia y a mi país”,
dijo la joven militar mientras su padre, abuela, hermano y una amiga esperaban
el turno para saludarla.
La suboficial Flores participó en patrullajes de
registro a mujeres iraquíes, dijo que al principio temió
por su vida, sin embargo al pasar los días esa inseguridad se perdió
porque confío en la labor contingente y sobre todo en Dios que
nunca “nos abandonó”.
El suboficial de infantería Santos Humberto Hernández
dijo que su estadía en Irak le servirá como una experiencia
más para servir a su patria ya que su labor en medio oriente le
permitió conocer una cultura totalmente diferente a la de Honduras.
Hernández dijo
que desde el día que partió sintió seguridad en si
mismo y en todos sus compañeros, pues su misión ya había
sido analizada y porque como militar siempre hay que estar preparado para
cualquier cosa.
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El soldado
fue recibido por su esposa Elvia y por sus hijos Franklin Noé
(4), Geimy (2) y por su pequeñita Heimy de apenas seis meses,
quienes viajaron ayer desde el municipio de Palestina, Olancho con
ansias de ver a su ser querido.
Hernández
dijo que los 20 días que le fueron otorgados de vacaciones
por las autoridades castrenses le servirán para reunirse
con su Familia en su casa de Palestina.
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Por su parte, su esposa
Elvia manifestó que cada vez que encendía la radio le daba
temor escuchar que algo malo le había sucedido a su esposo, pues
en las principales radio emisoras se informaba de ataques que sufría
la base “Tegucigalpa”.
Sin embargo, dijo que esa incertidumbre se transformó
en alegría desde que el pasado 19 de abril el Presidente Ricardo
Maduro anunciara oficialmente su determinación de anticipar el
retorno del contingente.
“Hoy es un día de gran alegría y de
orgullo. De alegría para las madres, padres, hermanos, familiares
y amigos de todos y cada uno de los integrantes del contingente Expedicionario
Xatruch que hoy regresa a suelo patrio”, expresó el Presidente
Maduro al formular su mensaje de bienvenida.
Dijo que la misión de la tropa hondureña
fue valiente, humanitaria y democrática ya que se llevó
a cabo en solidaridad con un pueblo lejano que necesitaba restaurar la
paz y la economía.
Agregó que Honduras es un país que cada
día fortalece más sus principios y prácticas democráticas
.
“Honduras es un Estado miembro de las Naciones Unidas
y como tal ha adquirido obligaciones y derechos en el concierto internacional
de los Estados”, agregó Maduro.
El mandatario señaló que Honduras a pesar
de ser un país “con modestos recursos” no puede ni
debe evadir a las respuestas internacionales.
El comandante de la tropa Wilfredo Calderón Canales
señaló que la misión de los soldados hondureños
se cumplió a cabalidad tal y como se estableció en el acuerdo.
Indicó que la base Tegucigalpa recibió ataques
de morteros en cuatro oportunidades, pero sin ningún incidente
que lamentar y sobre todo sin ninguna baja o herido.
Agregó que
la responsabilidad del manejo de las tropas la asumió con agrado
por lo que estaría dispuesto a servir de esa manera nuevamente
al país.
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Señaló
que su satisfacción se fundamente porque la misión de
su tropa no fue en vano pues participó en diversas actividades
como atención médica, distribución de sillas
de rueda y juguetes, construcción de aulas escolares, protección
del petróleo, y en la formación de un batallón
de fronteras cerca del límite con Arabia Saudita. |
El segundo contingente
anticipo su regreso a Honduras por decisión del Presidente Maduro
quien el pasado 19 de abril anunció el retorno de las tropas a
más tardar a finales del presente mes.
El Congreso Nacional aprobó un decreto el 29 de
mayo del año pasado que autoriza el envío de tropas a Irak
y establece que éstas permanecerían en el país árabe
durante un año, en dos grupos de 370 miembros cada uno, que se
rotarían cada seis meses.
A la ceremonia de bienvenida asistieron además
del Presidente, la Primera Dama, Aguas Ocaña de Maduro; el Secretario
de Defensa Federico Brevé Travieso; el jefe del Estado Mayor Conjunto
Isaías Barahona; el embajador de los Estados Unidos Larry Palmer,
cuerpo diplomático, entre otros.
En el evento se galardonó
con medalla de honor a los soldados que resultaron heridos en la misión
y por su destacada participación entre ellos al teniente de infantería
Ramón Reyes Puerto y al comandante del batallón Wilfredo
Calderón Canales. ep/dip
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