Lo anterior lo anunció
esta tarde el Secretario de Seguridad Óscar Álvarez luego
de sostener una reunión con el Presidente Ricardo Maduro quien
le instruyó para que investigue junto con las autoridades del principal
centro hospitalario del país la situación de inseguridad
que se vive en esta instalación.
Las víctimas responden a los nombres de Wilmer
Alberto Sierra Salgado, (21) y José Santos Hilario Meza (26).
El pandillero liberado, que murió horas más
tarde en la carretera que conduce hacia la zona oriental del país,
cuando el vehículo en el que se conducían, en la continuación
del intento de fuga, se estrelló por el exceso de velocidad, respondía
al nombre de Marlon Enrique Fuentes Menjívar, alias “El Bad
Boy”.
En conferencia de prensa ofrecida junto con el Secretario de Seguridad,
Maduro indicó que su gobierno no descansará en la lucha
contra las “maras” y particularmente en dar castigo a los
responsables de la muerte de los dos custodios.
El gobernante lamentó el trágico suceso
por lo que “he girado instrucciones al ministro de Seguridad para
que se reúna el lunes a tempranas horas de la mañana con
el director del Hospital Escuela y el personal de ese hospital, para elaborar
e implementar de inmediato las medidas de seguridad que sean necesarias”.
Dijo que a pesar de que el combate a la delincuencia ha
avanzado significativamente, todavía “esta lucha no ha terminado,
para mí esto representa el nivel de agresividad de estas personas”.
Ante el reto que significa la lucha contra la delincuencia
para la sociedad, indicó que su administración incrementará
el nivel de presencia y de determinación.
Por su parte el Secretario de Seguridad Óscar Álvarez manifestó
que los reos son trasladados, sin esposas y grilletes a los centros hospitalarios
u otros sitios públicos, porque cuando lo hacen los grupos de derechos
humanos interponen denuncias ante instancias nacionales e internacionales
contra el Estado de Honduras por supuesta violación de esos derechos
a los convictos.
Esto facilita actos violentos como el ocurrido esta mañana
en el principal centro hospitalario del país, lamentó el
funcionario.
Álvarez dijo que la dependencia a su cargo tomará
todas las medidas al respecto y anunció que de ahora en adelante
a todo recluso que asista a los hospitales se les colocará las
“chachas”, como se conoce popularmente a las esposas.
“Vamos a tomar las medidas necesarias para que estas
personas vayan con sus aros de presión o “chachas”,
expresó pese a que no duda de que los defensores de los derechos
humanos protestarán por la aplicación de dicha medida.
Agregó que la Secretaría de Seguridad buscará
llegar a un acuerdo para que la policía ejerza su control sobre
los privados de libertad de acuerdo a la ley.
En cuanto al ingreso de las armas este día al Hospital
Escuela por parte de los agresores dijo que estas no necesariamente entraron
por los puestos de chequeo sino que de otra manera lo cual será
sujeto a investigación.
Por otra parte indicó que la utilización
de guardias privados en algunos centros públicos como en los hospitales
se debe al poco personal policíaco con que cuenta el Estado.
Refirió que en la reunión del lunes se considerará
la posibilidad de que los guardias privados sean capacitados por oficiales
de policía quienes podrían ejercer el papel de supervisores.
El secretario de Estado señaló que durante
los últimos meses se ha separado, por actos irregulares, a un aproximado
de 25 policías penitenciarios.
“No nos detendremos a seguir investigando y poniendo
a las ordenes de los tribunales a cualquier policía que esté
involucrado en actos irregulares”, concluyó. ep/dip
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