| Viernes
31 de diciembre del 2004
La Primera Dama de
la Nación Aguas Ocaña de Maduro visitó hoy a los
internos del Centro de Menores Infractores, “Renaciendo” de
Támara y “Jalteva” en Cedros, Francisco Morazán,
a quienes entregó víveres, ropa y regalos.
En “Renaciendo”, el Despacho de la Primera
Dama organizó un campeonato de futbolito donde jugaron la mayoría
de los internos contra equipos externos que llevó el reverendo
evangélico Jimmy Hughes que lidera una casa de niños desprotegidos
cerca de la zona.
Los ganadores recibieron de parte de Ocaña de Maduro,
medallas y trofeos para el Primero, Segundo y Tercer lugar. Los muchachos
se mostraron muy contentos y disfrutaron de ese momento de recreación
que se les brindó.
Cristian es un interno que cuenta con 17 años y
ya está condenado. Expresó que siente muy contento por haber
compartido este día tan especial como lo es el fin de año,
con “una persona tan buena e importante como es la Primera Dama”.
Añadió que está aprendiendo mucho
con los programas de rehabilitación por lo que confía en
que una vez que haya cumplido su condena podrá tener un mejor futuro.
“Yo estoy terminando mi primaria y además
voy a aprender un oficio también, para cuando salga libre ir a
trabajar y ayudarle a mi familia”, expresó.
Esto Centro alberga a unos 225 menores, en edades entre
11 y 18 años, quienes han cometido diversos delitos, algunos de
ellos ya están sentenciados y otros están a la espera de
su condena.
El Despacho de la Primera Dama con ayudas de diversas
organizaciones ha implementado programas de rehabilitación en los
centros de menores infractores, en donde se les brinda capacitación
en diversas áreas como: sastrería, manualidades, pintura,
computación, entre otros.
A ellos se les brindan los materiales para la elaboración
de los productos, a la vez se les ha dotado de los instrumentos necesarios
para realizarlos, así como de computadoras.
También se trabaja en la remodelación y
mejoramiento de la infraestructura física de esos albergues para
mejorar la calidad de vida de los presos y que no vivan en hacinamiento.
Jimmy Hughes, reverendo evangélico que atiende
un centro de menores maltratados y huérfanos, además colaborador
del Despacho de la Primera Dama, es del criterio que se debe apoyar a
los jóvenes internos en los talentos que tienen, además
darles alternativas para que una vez fuera del centro sean personas de
bien y útiles a la sociedad.
Apoyándoles en su rehabilitación, la sociedad
se estaría asegurando de que ellos, una vez fuera, no volverán
a delinquir, además por el hecho de ser menores es probable que
con una segunda oportunidad puedan cambiar, manifestó.
El Reformatorio también cuenta con una escuela
primaria para que los menores puedan ser educados mientras cumplen su
condena. Mc/dip.
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