En misa por víctimas del 23 de diciembre

A comprometerse activamente en construcción de la paz llama Cardenal Rodríguez

Sabado 08 de enero de 2005

Lo más grave no son los hechos de violencia o criminalidad incontrolable que ejecutan los que viven en la cultura de la muerte, sino la omisión de los que deberían comprometerse a trabajar por la paz.

El mandatario destacó la necesidad de que la población se incorpore a la lucha contra la criminalidad y la violencia para conseguir la paz.

Así lo manifestó la tarde del sábado el Cardenal Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga en el Santuario Nuestra Señora de Suyapa donde oficio una misa en memoria de las personas asesinadas el pasado 23 de diciembre en la colonia Ebene-Ezer de San Pedro Sula a manos de pandilleros.

La ceremonia religiosa también se oficio en memoria de las más de 150 mil personas que fallecieron a causa del maremoto que hace unas semanas se produjo en el Sudeste de Asia y las 183 personas que murieron en un centro nocturno de la ciudad de Buenos Aires, Argentina.

En su homilía el Cardenal Rodríguez expresó que a pesar de las pruebas más difíciles que se puedan enfrentar, como la masacre “irracional y sin sentido del 23 de diciembre o como esa catástrofe que azotó el sudeste asiático, Dios nunca nos abandona”.

El jerarca de la Iglesia Católica hondureña pidió a la Virgen de Suyapa “Reina de la Paz”, que ayude al pueblo hondureño a construir ese bien fundamental de la convivencia humana que es la paz, ya que solo de esa manera el mundo podrá avanzar por el camino de la justicia y de la solidaridad fraterna.

“El mal pasa tristemente por la libertad humana, pero el mal es derrotado cuando la libertad impulsada por la gracia divina se orienta firmemente hacia Dios”, acotó.

Rodríguez Maradiaga señalo que la paz interesa a todos, porque el único y principal acuerdo para construir una nueva sociedad es tomar la decisión de trabajar por ella pues la paz solo crece donde se siembra la paz.

Dijo que la paz no se fundamenta en la falsa retórica, ni en la palabrería fácil, el que busca la paz debe decir la verdad pues ésta no crece en el terreno de las mentiras, solo crece donde existe justicia social, dado que la paz requiere un amor profundo por la libertad.

“Solo el que desea la libertad puede entender que ésta nunca surge de la guerra, ni de la muerte, sino que de la construcción leal de una convivencia en paz, agregó el Cardenal.
Apuntó que“la paz solo es posible con el desarrollo, la paz requiere que todos nos pongamos a trabajar aquí y ahora, por la paz, que exista un compromiso de todos por conseguirla, pues lo mas grave no son los hechos de violencia incontrolables de quienes viven en la cultura de la muerte, sino de la omisión de los que debiéramos trabajar por la paz”.

El prelado católico enfatizó que lo más grave es una mayoría silenciosa y pasiva de los que no se atreven a comprometerse en construir la paz, pues la paz necesita constancia.

El Cardenal Rodríguez concluyó su homilía pidiendo al Creador del Universo que haga de los hondureños un instrumento de la paz.

Por su parte el Presidente Ricardo Maduro destacó las palabras del jefe de la feligresía católica, en cuanto a que todos estamos llamados a construir la paz y que peor que quienes cometen crímenes abominables, los cuales son una pequeña minoría, es aquella gran mayoría que no se compromete en la lucha por la paz que tanto anhelan todos los hondureños.

“Ese es el mensaje de la homilía que hemos escuchado este día en memoria de las victimas del deleznable y cobarde crimen ejecutado el 23 de diciembre del año recién pasado”, consideró el gobernante.

“Todo el pueblo debe estar comprometido en vencer la violencia y trabajar a favor de la paz, todo el pueblo unido lo puede lograr, lo hemos estado haciendo y lo seguiremos haciendo”, detalló.

Maduro agradeció al Cardenal el liderazgo moral que brinda a la sociedad hondureña lo cual motiva a seguir adelante aun en circunstancias trágicas y dramáticas como la del 23 de diciembre.

El gobernante dijo que para hacer la paz se debe trabajar con justicia y que en ese sentido su Gobierno ha realizado muchas acciones positivas como el cambio de la elección de las autoridades de la Corte Suprema de Justicia y haber dado, por primera vez en la historia, el presupuesto completo al sistema judicial.

Además se está combatiendo la pobreza con la focalización de programas dirigidos a los grupos más necesitados como los 880 mil escolares que gozan de la merienda escolar que se sirve todos los días en las distintas escuelas a nivel nacional.


El jefe del Gobierno indicó que la consecución de la paz se fundamenta en dos aspectos, la lucha contra la delincuencia y la creación de las condiciones para lograrlo.

“Hemos emprendido con éxito la primera parte de esas condiciones, es decir la represión y persecución del crimen y estaremos dedicados a ello hasta el final de mi administración porque estoy convencido de que debo dedicar mi gran esfuerzo a proteger a los ciudadanos”, apuntó.

Sin embargo, el gobernante dijo estar convencido de que si no se lucha para reducir la pobreza “nunca vamos a tener la paz completa, lograremos reducir significativamente la violencia pero no vamos a lograr la paz total sino tenemos justicia en todo sentido y sobre todo equidad y valores morales y éticos”, concluyó el Presidente.

Al acto religioso asistieron además de la pareja presidencial, los miembros del Gabinete de Gobierno, el alto mando de la Policía Nacional y miles de feligreses capitalinos que llegaron al Santuario de Suyapa. bb/dip

 

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