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Excmo. Lic. Ricardo
Maduro, Presidente de la República
Excmo. Lic. Federico
Brevé, Ministro de Defensa
Excelentísimo
Señor Agustín Núñez Martínez, Embajador
de España
Honorable Señor
Miguel Fernández Palacios, Asesor para Asuntos Internacionales
del Ministro de Defensa de España
Señora Dª
Marisa Sánchez,
Representante Fundación O´BELEN
Señor D. Carlos
Moreno Camará, Representante Fundación O´BELEN
Honorables Miembros
de la Embajada de España y de la Cooperación Española
Señores Miembros
de la Tripulación
Queridos Niños
y Niñas
Señores Miembros
de la Prensa
Señoras y Señores:
Aprovechando los más de 1000 niños que nos acompañan
esta mañana, utilizando su lenguaje, mejor les voy a contar un
cuento…
Había una vez,
en un lugar de España, una mujer que siempre quiso mucho a los
niños.
Un día decidió
ir a trabajar a otro país muy lejano al suyo y donde muchas personas
aún vivían en la pobreza: era Honduras.
Trabajó duro
y ayudó a algunos niños durante unos años, pensó
entonces que era el momento de acercarse de nuevo a su país, pero
en esos últimos días conoció a alguien muy especial
en Honduras.
Ella viajo lejos de
este país chiquito, pero un tiempo después, quiso Dios que
volviera convertida en la Esposa del Presidente.
Como Primera Dama
y con el apoyo de su esposo, podía ayudar aún más
a los niños: les recogía cuando en las calles, sin hogar,
tenían hambre o si eran maltratados.
Luchaba incansable
por cuidarles y alegrarles, pero…no se bastaba con tanta pobreza.
Quería cambiar
el mundo para ellos y que fueran realmente “niños”
y su deseo era comenzar por devolverles su niñez con un juguete
que no tuvieron. Pensó, para lograrlo, en pedir ayuda a los amigos
de su país: España.
Sus amigos: O’BELEN
y COPE que así se llamaban, mandaron pregoneros por su país
pidiendo un juguete para devolver la niñez a los niños pobres
de Honduras.
Les contaron que en
aquel lugar algunos niños se hacían adultos sin poder jugar,
que lloraban mucho más que sonreían, que algunos morían
por falta de alimentos y cuidados; y que allí existían orfanatos
con niños que habían sufrido a su corta edad, más
que muchas personas en toda su vida.
Todos los ciudadanos
del Reino de España quisieron poner sonrisas en esas pequeñas
boquitas, regalándoles miles de juguetes de múltiples tamaños
y colores: carritos, muñecas, casitas & peluches.
El Presidente de Honduras
pidió al Rey de España le ayudara a cumplir el sueño
de su Esposa con los niños hondureños antes de la Noche
de Reyes. Así, miles de niños de Honduras, sonreirían
como los niños de España esa mágica noche. Y el Rey
mandó el más grande y rápido de sus aviones.
Ese día, miles
de niños pobres, esperaban el avión del Rey con los bellos
juguetes y ese mismo día tan especial se cumplió el sueño:
todos los niños se fueron llevando en sus manos ese tesoro mágico
que les llevaría al mundo que para ellos queremos, el de la infancia.
El 05 de Enero del
2005, fue así, uno de los más bellos días en la historia
de muchas personas. También fue un día muy especial para
el Rey Bono, que así se llamaba, para O’BELEN, COPE y muy
especialmente para la Esposa del Presidente, porque ahora sentía
mucho más cerca los destinos de los dos países que llevaba
en su corazón: España y Honduras…y muy, muy especialmente
por esas miles de sonrisas de sus pequeños pobres.
Este, no es solo un
cuento para niños, es también un cuento para adultos; para
los adultos que aún creemos en los sueños.
…Y la Primera
Dama agradeció profundamente, el generoso gesto del Rey y sus amigos.
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