| Excelentísimo
Señor Presidente de la República de Honduras, Señora
Primera Dama, doña Aguas Ocaña de Maduro, autoridades presentes,
señoras y señores.
Distinguida señora
Aguas Ocaña de Maduro, Primera Dama de la Nación. Muchas
veces las expresiones de amistad y afecto entre naciones hermanas se materializan
en reconocimientos a ciudadanos y ciudadanas cuya trayectoria y labor
promueven y consolidan prácticas, valores y principios que se comparten
La República
Argentina y la hermana República de Honduras observan y mantienen
una comunidad de coincidencias que provienen de un pasado común
y un presente con similares desafíos y de un futuro signado por
el despertar de los sueños integracionistas de José de San
Martín y Francisco Morazán.
En esta cálida
ocasión de mi primera visita oficial a Tegucigalpa quisiera transmitirles
que como argentinos nos honramos en reconocer con la Orden de Mayo al
Mérito, la trayectoria, la labor y el compromiso en la promoción
y defensa de los derechos de la niñez desprotegida, abusada; y
con las víctimas de la violencia doméstica, a Doña
Aguas Ocaña de Maduro, Primera Dama de la Nación Hondureña.
Esta vocación
de la Primera Dama de Honduras en impulsar la vigencia de los derechos
del niño, la niña y la mujer, constituye una encomiable
misión en total coincidencia con los gobiernos, los principios
y políticas prioritarias de nuestro país.
La causa que distingue
a la Primera Dama es la protección de grupos vulnerables y la promoción
de políticas efectivas de atención.
Sus acciones se traducen
en un sinnúmero de logros tangibles como las casas refugios para
mujeres, niñas y niños víctimas de la violencia doméstica.
El exitoso proyecto
de Cero Niños en la Calle, las mejoras en la organización
e infraestructura del Instituto Hondureño de la Niñez y
la Familia, su encomiable esfuerzo por elevar la política nacional
de la mujer a política de Estado y su incansable labor de gestora
de recursos de la comunidad internacional en beneficio de niños,
jóvenes y mujeres hondureñas.
Distinguida señora
Primera Dama, me llena de orgullo poder decir que Argentina no es mera
espectadora de sus esfuerzos, nuestro acompañamiento a su tarea,
se ha manifestado en acciones concretas, se manifiesta en acciones concretas.
En coincidencia con
mi visita a Honduras, un equipo transdisciplinario de expertos argentinos,
acaba de culminar la primera etapa de un programa de asistencia técnica
en la temática de niñez abusada y violencia doméstica.
Estos profesionales
de las ciencias médicas; sicología y jurídicas, impartieron
seminarios de capacitación para el desarrollo de la conciencia
social sobre esta problemática y tareas de intercambio y análisis
de legislación comparada en la materia.
Ellos están
en Honduras a petición de la Oficina de la Primera Dama y con el
financiamiento del Fondo Argentino de Cooperación Horizontal.
La Orden de Mayo al
Mérito tiene por finalidad señalar el reconocimiento de
la Nación Argentina hacia todos los que con su esfuerzo contribuyen
al progreso, al bienestar, al buen entendimiento y a la solidaridad internacional.
Dado que dichos fines
coinciden con los ideales revolucionarios de Mayo, iniciadores de la independencia
y grandeza de la Argentina.
Esta condecoración
es otorgada exclusivamente a ciudadanas y ciudadanos extranjeros que se
hayan distinguido por sus servicios y obras personales y merezcan la gratitud
de la nación Argentina.
Hoy, nos satisface
profundamente en sumar a ellos a la señora Aguas Ocaña de
Maduro. Permítame por lo tanto ofrecerle en nombre de la nación
Argentina, mi país, esta condecoración que también
a nosotros nos honra.
Muchas gracias.
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