| Los gobernantes de los países
miembros del SICA estiman necesario rehabilitar y reinsertar a los pandilleros
al esquema productivo de la sociedad.
Gestionar la creación
de un fondo especial para el rescate y recuperación de la juventud
involucrada en las pandillas o “maras”, acordaron este día,
entre otras cosas, los mandatarios de la región mediante una Declaración
Conjunta promulgada al concluir la Segunda Reunión Extraordinaria
de Jefes de Estado y de Gobierno de los Países del Sistema de la
Integración Centroamericana, SICA.
A la reunión,
que se llevó a cabo en el Palacio José Cecilio del Valle,
sede de la Presidencia de la República, en Tegucigalpa, asistieron
los presidentes de Honduras Ricardo Maduro; de El Salvador Elías
Antonio Saca; de Guatemala, Óscar Berger; Enrique Bolaños
de Nicaragua y el Sub Secretario de Relaciones Exteriores de Costa Rica
Luis Vinicio Vargas.
Además el Secretario
de Gobierno y Justicia de Panamá Héctor Alemán; el
embajador de Belice, concurrente para Guatemala y Honduras, Alfredo Martínez
y Francisco Almeida, Secretario de Estado del Interior y Policía
de República Dominicana.
En la Declaración
Conjunta los mandatarios expresan el deseo de renovar su compromiso de
defender la ciudadanía y el Estado de derecho de manera urgente
e integral, contra la grave amenaza de los grupos conocidos como “maras”
o pandillas, siempre con estricto apego al ordenamiento jurídico
y respeto de los derechos humanos.
Para ejecutar dicho
plan los gobernantes se comprometieron a gestionar la creación
de un fondo centroamericano para el rescate y recuperación de la
juventud en riesgo o conflicto con la ley.
En función
de lo anterior acordaron solicitar apoyo financiero al Banco Mundial,
Banco Interamericano de Desarrollo, BID, y al Banco Centroamericano de
Integración Económica, BCIE, encomendando a éste
último el monitoreo de dicho fondo.
Aunque no lo incluyeron
en la Declaración Conjunta, los gobernantes debatieron en torno
a la necesidad de solicitar a las autoridades de los Estados Unidos, que
al momento de deportar a un miembro de “mara” envíen
al país de origen de éste, las pruebas y antecedentes penales
que lo incriminen.
La petición
de los jefes de Gobierno será cristalizada en la próxima
reunión del SICA que se desarrollará el 28 y 29 de abril
en Roatán, Islas de la Bahía, a la que se invitará
a autoridades estadounidenses, de México y a la presidencia de
la Comunidad del Caribe, CARICOM, con quienes los mandatarios de la región
seguirán analizando las opciones para enfrentar el problema de
las “maras” en forma integral.
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En conferencia
de prensa ofrecida por el gobernantes al concluir la cita, el presidente
hondureño dijo que la lucha contra las “maras”
actualmente es local, sin embargo “estamos consolidando los
mecanismos para convertir esto en una lucha internacional”,
a fin de evitar que la situación se vuelva insostenible para
los países de la región. |
Maduro dijo que en
este momento las pandillas juveniles están fuertemente armadas
por lo que se tiene que adoptar los mecanismos necesarios para evitar
que estos grupos se conviertan en los futuros terroristas del mundo.
El presidente salvadoreño,
indicó que la petición que formularán ante las autoridades
estadounidenses se sustenta en las constantes deportaciones de pandilleros
que la nación del norte realiza hacia los países centroamericanos,
limitando de esta manera que estos delincuentes reciban un castigo legal.
“La situación
se ha convertido en un problema sumamente grave porque los pandilleros
no pueden ser juzgados en nuestro país por no contar con los argumentos
legales correspondientes”, dijo el mandatario salvadoreño.
Saca añadió
que la intención “es exhortar al gobierno de los Estados
Unidos a que si las deportaciones se producen, se le entregue al país
de destino toda la información necesaria para que las instituciones
encargadas de esta problemática puedan vigilarlos, ya que seguramente
van a delinquir”.
Añadió
que durante este año El Salvador ha recibido 19 deportaciones de
jóvenes integrados a pandillas en los Estados Unidos
En el documento también se comprometen a enfocar los esfuerzos
sociales a favor de las víctimas inocentes de la delincuencia en
todas sus manifestaciones, expresando su solidaridad por el sufrimiento
de las personas que han sido afectadas por este fenómeno, promoviendo
iniciativas que tiendan a la recuperación y rehabilitación
de los lesionados física y psicológicamente.
Los mandatarios del
istmo también establecieron intensificar la cooperación
de los gobiernos para la ejecución de la estrategia regional en
materia de prevención social de la violencia, rehabilitación
y reinserción de jóvenes en situación de riesgo,
en el marco del Plan Centroamérica Segura.
Para tal efecto instruyen
a las instancias nacionales a que presenten a más tardar en junio
próximo un informe sobre los avances de la ejecución de
dicho plan.
Asimismo urgen a las
instancias nacionales y regionales a concluir la propuesta sobre la Orden
de Detención Centroamericana, a fin de sea aprobada y puesta en
vigencia de acuerdo al ordenamiento jurídico de cada Estado y la
protección de los derechos humanos.
Los jefes de Gobierno
y de Estado, además se comprometieron a continuar con el proceso
de creación de la “Fuerza de Respuesta Rápida”,
en el marco jurídico de cada Estado, con el propósito de
actuar en operaciones conjuntas o combinadas. ep/dip
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