| Trece
menores fueron rescatados durante el operativo nocturno que el pasado
fin de semana realizó la Primera Dama de la República, Aguas
Ocaña de Maduro, quien se hizo acompañar de Sandra Chávez
de Sosa, esposa del candidato a la Presidencia de la República
por el Partido de Innovación y Unidad, PINU, Carlos Sosa Coello.
El operativo comenzó
a eso de las 7:30 de la noche saliendo de la casa de habitación
de la Pareja Presidencial hacia el centro de Tegucigalpa.
Ocaña, junto
a sus acompañantes de la Policía Preventiva, de la Dirección
General de Investigación Criminal, DGIC, así como de la
Fiscalía del Menor y de su Despacho recorrió el Parque Central
en donde rescató a dos menores que se encontraban solos en ese
lugar.
Muchas personas que
pasaban en ese momento comenzaron a acercársele para saludarla
y otras para solicitarle diversas ayudas, ahí aprovechó
para regalar juguetes a los pequeños que se hacían acompañar
de algún familiar.
Luego se dirigió
a Comayagüela donde se hicieron otros rescates en la calle, a la
vez ingresó a algunos antros de vicio y hospedajes en donde ha
habido denuncias que menores son explotados o abusados.
La esposa del mandatario
dio comida, jugo y hasta ayuda económica a algunos adultos que
pernoctan en las calles de esa zona, asimismo trasladó a una Casa
Refugio a una mujer que denunció ser víctima de los malos
tratos de su marido.
Aguas repartió
juguetes a la orilla del río
En
el Barrio la Bolsa, siempre de Comayagüela no encontró ningún
menor, otrora este lugar fue guarida de chicos resistoleros y abandonados,
sin embargo actualmente y debido al éxito de sus rescates ya no
permanece ninguno.
Ahí repartió
juguetes a los niños que viven a la orilla del río, quienes
junto a sus familiares salieron para saber qué estaba pasando.
Luego recorrió
la zona de Palmira, cerca de los Hoteles Maya y Libertador y posteriormente
lo hizo en el bulevard Juan Pablo II y Suyapa, en donde actualmente ya
casi no se encuentran niños pidiendo o vagando.
Ya al filo de las
doce de la media noche, cuando pasaba por el bulevard Kennedy, fueron
encontrados en la mediana de esa vía, cuatro niños, uno
de ellos salió corriendo y los demás comenzaron a llorar.
“No nos lleven,
no nos lleven por favor, no queremos ir a ningún centro”,
gritaba una niña de 11 años junto a otros dos pequeños
de 5 y 6 años, quienes temerosos no querían que nadie se
les acercara.
Aunque la Primera
Dama trataba de convencerlos que nos les pasaría nada malo y que
mas bien los llevarían para protegerlos de los peligros de la calle,
los pequeños no accedían, se resistían a ser llevados.
Después de
explicar que estaban ahí a esa hora “porque no teníamos
comida en la casa y aquí alguna gente nos regala”, Aguas
los convenció que los llevaría a su casa de habitación
para hablar con sus familiares.
La pequeña
guió al grupo hasta su morada en la colonia Los Pinos. Todavía
sospecho que nos llevó por la parte más difícil,
quizá para que la Primera Dama desistiera de hablar con su familia,
pues a lo mejor se imaginaba que regañaría a sus padres.
Después de
subir a pie una calle completamente empinada y totalmente a oscuras, todavía
faltaba el peor camino; uno más empinado y completamente lleno
de lodo.
Aguas construirá
casa
Por
fin la llegada. Con sorpresa y un poco temerosa por ignorar lo que estaba
pasando, aparece María del Rosario Flores Pineda, madre de la niña
y abuela de los otros dos pequeños. La señora no salía
de su asombro por tener frente a ella a la señora de Maduro y trataba
de justificar la estadía de los infantes en la calle.
Aguas no regañó
a la señora, como la pequeña se imaginaba, más bien
le ofreció ayuda. No te preocupes le dijo a la niña, “yo
les voy a ayudar a ti y a tus sobrinitos para que nunca mas vuelvan a
la calle, mañana mismo te compro uniformes para que vayas a la
escuela, les mandaré víveres, y les construiré una
casa para que no corran riesgos”.
Su Despacho ya tiene
en sus manos el problema de la familia Flores Pineda, la ayuda prioritaria
llegó al siguiente día, la otra viene después.
Después de
todo, al grupo tampoco le fue tan mal, porque de regreso, la menor ya
mas tranquila los guió por un camino que estaba en mejores condiciones
que el primero, quizá ya se había dado cuenta cual era la
verdadera intención de la Primera Dama al querer hablar con su
madre.
Para Sandra Chávez
de Sosa, esposa del candidato a la presidencia del PINU, ese operativo
de rescate de menores será “inolvidable”. “No
esperaba encontrarme con todo esto, la verdad que yo sabía ciertas
cosas pero nunca me imaginé verlas directamente como hoy”,
apuntó.
Ella, dijo que de
convertirse en Primera Dama dará continuidad a la obra de Aguas
Ocaña de Maduro, así como a los rescates de niños.
Chávez demostró
su voluntad y energía. Por lo menos, yo era del criterio que no
subiría las cuestas, sin embargo, caminó a la par de Aguas
y mas bien dejó atrás al resto del grupo.
La señora del
gobernante confía en que en los próximos rescates asistirá
alguna de las esposas de los otros candidatos. La invitación permanece
abierta. mc/dip
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