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Con el propósito
de crear el marco jurídico que permita facilitar el cumplimiento
eficaz de las penas privativas de libertad y brindar seguridad a las personas
internas en los centros penales y a la población en general, el
Presidente Ricardo Maduro, remitió este día al Congreso
Nacional, el anteproyecto de Ley del Sistema Penitenciario Nacional.
La iniciativa de
ley fue elaborada en colaboración con diversas instituciones gubernamentales
y el aporte técnico de varios profesionales bajo el criterio de
que la propuesta cumpla con las exigencias sociales actuales y permita
hacerle frente a la problemática que viven los privados de libertad.
El anteproyecto fue
entregado en Casa Presidencial al vicepresidente del Congreso Nacional
Mauricio Oliva, en un acto en el que también participó la
Presidenta de la Corte Suprema de Justicia Vilma Morales; el Designado
Presidencial y también presidente de la Comisión Interinstitucional
de Reforma Penitenciaria, Vicente Williams.
Asimismo el Fiscal
General de la República Leonidas Rosa Bautista; el Procurador General
de la República Sergio Zavala Leiva; el Secretario de Gobernación
y Justicia Roberto Pacheco; el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos
Ramón Custodio López; el Secretario de Defensa Federico
Brevé Travieso; el sub secretario de Seguridad Armando Calidonio,
jueces, magistrados e invitados especiales.
El anteproyecto de
ley contempla la creación del Instituto Penitenciario que velará
por el cumplimiento del nuevo marco jurídico.
El 7 de abril de 2003
la Comisión Interinstitucional de Justicia Penal y el Poder Ejecutivo
conformaron la Comisión Interinstitucional de Reforma Penitenciaria
que elaboró el “Informe sobre la Situación del Sistema
Penitenciario en Honduras”.
Dicho informe, que
se presentó el 9 de mayo de ese mismo año, contiene un profundo
análisis de los problemas y dificultades que experimenta el sistema
penitenciario nacional y propone diversas recomendaciones a corto, mediano
y largo plazo para mejorar su organización y administración.
El Presidente Ricardo
Maduro manifestó que espera que la propuesta de ley cumpla con
las exigencias sociales actuales “que con justa causa se han hecho
escuchar a raíz de la problemática que viven los privados
de libertad”.
Refirió que
el proyecto recoge las recomendaciones contenidas en el informe de la
Comisión Interinstitucional de Reforma Penitenciaria y cumple con
los estándares internacionales de protección a los derechos
humanos de la población interna en centros penales.
A su criterio la
reforma legal facilitará el cumplimiento eficaz de las penas privativas
de libertad y proveerá un marco legal y reglamentario adecuado
pues brindará seguridad a los internos en los centros penales y
a la población en general.
“Sin duda que
será el instrumento para hacer renacer de las cenizas, los centros
penales y transformarlos en lugares de trabajo y esperanza”.
Maduro dijo que la
transformación en el sistema penitenciario se plantea en un momento
propicio ya que el país acaba de recibir la condonación
del 60 por ciento de su deuda externa, con lo que el gobierno se dotará
de recursos financieros que permitirán reducir significativamente
la pobreza.
Por su parte la Presidenta
de la Corte Suprema Vilma Morales dijo que la iniciativa de ley remitida
este día al Poder Legislativo es de vital importancia para el fortalecimiento
del Estado de Derecho “que ha sido una lucha constante de los tres
poderes del Estado”.
Además garantizará
el respeto a los derechos fundamentales de los ciudadanos establecidos
en la Constitución de la República y en las convenciones
internacionales.
La funcionaria refirió
que los 13 jueces de ejecución que trabajan a nivel nacional tendrán
desde ahora un mecanismo legal para hacer cumplir los derechos fundamentales
de las personas privadas de libertad, alojadas en los 24 centros penitenciarios
del país.
Una de las recomendaciones
de la iniciativa es la adopción de una política penitenciaria
que conlleve a un proceso de reforma profunda en el que se involucren
las instituciones públicas y la comunidad en general.
Para dar cumplimiento a esas recomendaciones, el Gobierno realizó
una revisión de la normativa penitenciaria a efecto de ponerla
a tono con las prescripciones legales que rigen a los sectores judicial
y policial y con las finalidades constitucionales de la pena privativa
de libertad, es decir, la seguridad, la rehabilitación y la reinserción
social de las personas internas.
En 1883 se construyó
la Penitenciaria Central y por primera vez se contó con una cárcel
nueva en Honduras, hoy, 122 años después, con la presentación
de este proyecto de ley, el gobierno inicia formalmente la reforma que
permitirá que Honduras cuente con un moderno sistema penitenciario,
apuntó el gobernante.
Actualmente existen
24 centros penales de los cuales la Penitenciaria Nacional en Támara,
Francisco Morazán y el de San Pedro Sula, tienen concentraciones
superiores a los quinientos reclusos en las ciudades de Comayagua y Santa
Rosa de Copán.
El resto de la población
recluida se encuentra diseminada en los centros y granjas penales de La
Ceiba, El Porvenir, Tela, Trujillo, Puerto Cortés, Choluteca, Danlí,
Puerto Lempira, La Esperanza, La Paz, Marcala, Gracias, Ocotepeque, Juticalpa,
Santa Bárbara, Nacaome, el Progreso y Olanchito.
La población total de internos asciende a los 10 mil 500 de los
cuales el 98 por ciento son hondureños y el 2 por ciento restante
son extranjeros.
El hacinamiento es
uno de los problemas que más aqueja a los reclusos pues existen
bartolinas en algunos presidios que albergan de 80 a 133 personas. ep/dip
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