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El proyecto, que incrementa
el Presupuesto en dos mil 500 millones de lempiras con respecto al de
este año, que es de aproximadamente 72 mil millones de lempiras,
fue remitido este mismo día al Congreso Nacional para su aprobación.
El nuevo presupuesto para las instituciones descentralizadas
es de más de 42 mil millones de lempiras y para el sector centralizado
de más de 40 mil millones de lempiras, para un total consolidado
de aproximadamente 74 mil millones de lempiras.
Para la aprobación del nuevo presupuesto nacional
se tomó en consideración los mecanismos de inversión
de la condonación de la deuda externa para lo cual el Consejo Consultivo
y el Gabinete Social priorizaron los proyectos a ejecutar.
Los portavoces del Consejo de Ministros, los secretarios
de Trabajo y Finanzas, Germán Laeitzelar y William Chong Wong,
respectivamente, explicaron a los medios de comunicación que el
48 por ciento del nuevo presupuesto va orientado a áreas sociales
relacionadas con la Estrategia para la Reducción de la Pobreza,
particularmente en salud y educación.
Chong Wong refirió que los 2.500 millones de lempiras
de incremento presupuestario se destinarán para el pago de aumentos
salariales.
Asimismo que el 55 de la partida salarial del nuevo presupuesto
corresponde a la Secretaria de Educación.
Germán Leitzelar explicó que el Decreto
Ejecutivo para la reducción del gasto público programado
en un 25 por ciento es para hacerle frente a las pérdidas de ingreso
que el Estado ha percibido luego que la semana pasada el Congreso Nacional
aprobara subsidiar los precios de los combustibles.
Se estima que el Estado ha dejado de percibir 100 millones
de lempiras por concepto del impuesto que se cobra al consumo de los derivados
del petróleo.
Indicó que el decreto consiste en el recorte de
gastos de algunos bienes y servicios como la contratación de personal,
compra de equipo de oficina, reparaciones técnicas en edificios
y equipos de oficina y otros.
Añadió que el decreto de presupuesto fue
delineado para que el nuevo gobierno pueda evaluar o analizar cualquier
cambio que se pueda realizar, siempre y cuando sea en función de
objetivos y en la capacidad financiera del Estado.
“Cualquier cambio que produzca generar mayores
ingresos, se tendría que discutir sin afectar las metas y los techos
de los acuerdos que ya se han sustentado con el Fondo Monetario Internacional”,
expresó.
Leitzelar indicó que si la nueva administración
demuestra capacidad al manejar los fondos adquiridos con sacrificio durante
los últimos cuatro años, se garantizará resultados
positivos en la macroeconomía. ep/dip
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