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Dichas minas
fueron enterradas por la contra revolución nicaragüense,
que en la década de los ochenta operó en ciertos sectores
ubicados en la frontera entre Honduras y Nicaragua.
El desminado,
que está ya en la fase final se tardará alrededor
de 6 meses en concluir, luego de esta donación que entregó
hoy en la Cancillería el embajador de la República
de Taiwán.
Beneficiará
a unas 260 familias campesinas, que podrán regresar a sus
hogares, en las comunidades de Santa Catarina, Las Canoas en el
departamento de Choluteca y La Lodosa en el departamento de El Paraíso,
explicó el ministro.
En los anos
80, por la presencia de los antisandinistas en sus comunidades,
unos 12 mil productores de café, abandonaron sus hogares
y se convirtieron en "desplazados de guerra" en el oriental
departamento de El Paraíso.
Desde hace
varios anos se inicio la limpieza de minas en Centroamérica,
pero hasta el momento por razones de presupuesto, no se han destruido
en total en Honduras y Guatemala.
Se espera que
con esta donación todos los artefactos bélicos que
aún quedan en territorio hondureño puedan ser eliminados
y de esta forma la Organización de Estados Americanos, OEA,
declare a Honduras libre totalmente de minas.
Tras la guerra
fría y el conflicto interno que afectó la vecina nación,
muchas minas antipersonales quedaron enterradas en comunidades hondureñas,
en donde muchos campesinos murieron y otros perdieron sus miembros
al haberlas pisado.
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