| El
incremento de los requisitos para evitar el ingreso y permanencia
en Honduras de personas extranjeras no deseables forma parte de
los aspectos innovadores del anteproyecto de Ley de Migración
y Extranjería que fue enviado al Congreso Nacional.
Entre las personas
extranjeras indeseables que difícilmente podrán ingresar
al país, el anteproyecto de ley menciona a los brujos, hechiceros,
curanderos, adivinos, disociadores sociales, pandilleros, vagos,
grupos radicales, terroristas, mendigos profesionales, traficantes
en general, criminales y explotadores entre otros.
“La nueva
Ley de Migración y Extranjería vendrá a modernizar
los servicios de Inmigración y de Emigración por parte
del Estado hondureño sustituyendo en su totalidad a la actual
Ley de Población y Política Migratoria de 1970 que
fue emitida bajo condiciones completamente distintas de las que
existen actualmente”, señaló Hernández
Alcerro.
Entre los beneficios
que otorga al Estado la nueva Ley está la ampliación
de las facultades jurídicas para la lucha contra el terrorismo,
tráfico y trata de personas y cualquier otro delito conexo
a los migratorios, o cualquier otra acción indebida por extranjeros
indeseables que alteren el orden público o afecten la seguridad
nacional.
Otra de las
innovaciones de la nueva ley es que se creará la carrera
en Servicios Migratorios y de Extranjería o sea que se garantizará
la estabilidad laboral de los ciudadanos que laboran en la Dirección
General de Población y Política Migratoria, al tiempo
que se establecerá un escalafón.
El anteproyecto
de ley, también contempla el tratamiento a nuevas figuras
migratorias como los refugiados, asilados, apátridas, migrantes
económicos y trabajadores transfronterizos y se introducen
y definen nuevos términos vinculados a la variable migratoria
como la extradición, el rechazo, la deportación, la
expulsión y la declaración de permanencia ilegal.
La nueva ley
legalizará las actividades de inspección para oficiales
de migración, en los centros de trabajo, hoteles, hospedajes
y similares, así como en cualquier empresa pública
o privada con el fin de verificar la situación migratoria
de los extranjeros.
“Vamos
a establecer mejores controles con respecto a los extranjeros que
vienen a vivir con nosotros o que vienen a trabajar acá o
que van en tránsito, y además la nueva ley se hace
cargo de un fenómeno social que no existía en el momento
en que se aprobó la ley en 1970, que es la emigración
hondureña al exterior”, destacó.
Asimismo, la
Secretaría de Gobernación y Justicia quedará
facultada para decretar amnistías migratorias con el fin
de que todo extranjero tenga oportunidad de acceder a su legalización
como un beneficio generalizado.
Una vez que
se apruebe la nueva Ley de Migración y Extranjería,
la Secretaría de Relaciones Exteriores dejará de emitir
los pasaportes corrientes y dos meses después de que la misma
entre en vigencia esa función pasará a la Secretaría
de Gobernación y Justicia a través de la Dirección
General de Migración y Extranjería.
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