Tras
cumplir su primer año de elaboración y aprobación,
consensuado por la sociedad hondureña, el documento de la Estrategia
de Reducción de la Pobreza (ERP), fue sometido recientemente
a un proceso evaluación de su ejecución y actualización,
por representantes del sector gubernamental, la sociedad civil y los
organismos de cooperación internacional.
Producto
de dicho ejercicio se elaboró el “Informe de Avance y Actualización
del Primer Año de la ERP”, que presenta el desarrollo de
acciones y los resultados en el avance de las metas, programas, proyectos
y medidas de política de la Estrategia de Reducción de
Pobreza (ERP) de Honduras, durante su primer año de implementación.
Asimismo,
en él se plantea una actualización de algunos aspectos
de la Estrategia, sobre la base de las experiencias de su implementación
y tomando en cuenta las proyecciones macroeconómicas y sociales
actuales, manteniendo la visión de largo plazo de la ERP hacia
el 2015. Además se define una estrategia que permita continuar
profundizando y viabilizando su implementación, en base a compromisos
claramente definidos que permitan la obtención de resultados
concretos en el periodo 2003-2005.
La
evaluación adquiere mayor relevancia ya que Honduras esta inmersa
en el proceso de llegar al punto de la culminación de la llamada
iniciativa HIPC, que va a permitir un alivio efectivo de la deuda del
país y proporcionara recursos para financiar la ERP.
Indicadores
para la evaluación
En
vista que hasta el momento el documento de la ERP no cuenta con una
cartera de proyectos en ejecución, ya que el país no ha
recibido los recursos para financiarlos, lo que se ha evaluado es una
serie de proyectos y esfuerzos que el Gobierno ha estado efectuando,
al margen de la cartera original de la estrategia, pero que están
muy vinculados con la reducción de la pobreza.
En
este primer año de la ERP se ha evaluado el funcionamiento del
diseño institucional y la coordinación de diversas instancias
institucionales, entre las que se destacan el Gabinete Social, como
ente fundamental y de gerencia de la estrategia, y, además, el
Consejo Consultivo, que esta formado por instituciones de la sociedad
civil, el gobierno y los cooperantes internacionales. Asimismo se están
analizando estrategias de rediseño de las denominadas Mesas Sectoriales,
que son una instancia de dialogo técnico de la sociedad civil
y del gobierno, junto con la cooperación internacional, a fin
de optimizar su articulación interinstitucional y propiciar su
orientación hacia resultados medibles.
Además,
enfatizando los contenidos del documento original de la ERP, se establece
que una reducción efectiva de la pobreza será posible
mediante acciones de políticas e inversión social y económica
en cada una de las seis áreas programáticas, a saber:
promoción del crecimiento sostenible y equitativo de la economía;
acciones para atacar la pobreza rural; acciones para atacar la pobreza
urbana; mayores inversiones en el capital humano; acciones para fortalecer
la protección social para grupos vulnerables; y acciones para
asegurar la sostenibilidad de la ERP.
La metodología de la evaluación y actualización
Para
efectuar el análisis de este primer año de ejecución
de la ERP se ha producido un esfuerzo interinstitucional, ya que se
ha utilizado la información facilitada por distintas instituciones
gubernamentales que producen la misma, especialmente la Secretaria de
Finanzas, que es la responsable de gerenciar el proceso del HIPC.
También
ha contribuido la Secretaria Técnica de Cooperación (SETCO),
que es la que gestiona los recursos de donación; el Banco Central
de Honduras (BCH), como aportante de recursos; y la Secretaria de la
Presidencia, como coordinadora.
El
primer borrador del documento de evaluación fue presentado a
dos instancias fundamentales de consulta que son las siete Mesas Sectoriales,
con la participación de la cooperación internacional;
allí hubo discusiones y se produjeron valiosas observaciones.
Participación
activa de la sociedad civil
Una
firma consultora independiente se encargó de efectuar once talleres
con distintos sectores representativos de la sociedad civil organizada
de Honduras, con aportes relevantes tanto a nivel técnico, como
a nivel institucional y de contexto social y político, lo que
contribuirá a enriquecer el documento final.
A
nivel de la participación ciudadana en el conocimiento de la
ERP se concluyó que ha habido fallas por la poca divulgación
o desinterés en conocer sobre ella, de ahí que se señalara
la necesidad de una mayor coordinación con la sociedad civil
para que ella contribuya en la difusión del documento entre sus
bases.
75 proyectos, en seis áreas problemáticas
El
documento original de la ERP definió las seis áreas problemáticas
anteriormente citadas, esenciales en la lucha contra la pobreza y en
torno a las cuales se establecieron 75 proyectos a ser ejecutados.
Se
señaló que solo se puede salir de la pobreza si se logra
un crecimiento económico acelerado con una distribución
equitativa del ingreso, que permita ampliar las fuentes de trabajo,
por lo que se identifican acciones de la primer área programática
de la ERP “Promoción del crecimiento sostenible y equitativo
de la economía”, que generen impacto en el corto y mediano
plazo.
“Reduciendo
la pobreza en el área rural”, es el segundo componente
de la Estrategia, debido a que en el documento original se llega a la
conclusión que la pobreza tiene un fuerte sesgo hacia ese sector.
En
este sentido, el Gobierno de la República ha desarrollado e implementado
instrumentos de focalización positiva, que permitieron identificar
un “Núcleo de Focalización” que orienta las
acciones prioritarias hacia los 80 municipios rurales más pobres
del país (con las más altas tasas de desnutrición
infantil y mortalidad materno-infantil, así como indicadores
muy críticos respecto de Necesidades Básicas Insatisfechas
(NBI).
El
tercer pilar se denomina “Reduciendo la pobreza en las zonas urbanas”,
ya que se ha identificado, mediante la focalización referida,
la existencia de 7 ciudades que concentran un altísimo número
absoluto de pobres en sus zonas marginales y la orientación de
políticas hacia este sector es de relevancia estratégica
para el logro de los objetivos de seguridad de las personas y sus bienes,
que el Gobierno de la República se ha trazado en las zonas urbanas.
El
cuarto pilar se llama “Invirtiendo en el capital humano”,
es allí donde están concentrados la mayoría a de
los proyectos de la ERP, planteando la necesidad de generar programas
sectoriales de largo plazo con impacto en la población y con
sostenibilidad, generada a través del fortalecimiento de las
capacidades nacionales de ejecución.
Estos
programas y recursos se canalizarán hacia lo que se ha denominado
“Núcleo Estratégico” , concentrando las acciones
en los sectores de educación y cultura, salud y trabajo y desarrollo
de la capacidad productiva.
El
área programática “Fortaleciendo la reducción
a grupos específicos”, contempla proyectos para mitigar
la situación de extrema pobreza y vulnerabilidad de grupos muy
afectados, entre los que se destacan las mujeres, niños y adolescentes
en riesgo social, adultos mayores y también los pueblos étnicos.
Finalmente,
el área programática de la ERP llamada “Garantizando
la sostenibilidad de la Estrategia”, identifica acciones para
permitir el fortalecimiento y la adecuada ejecución de la estrategia,
abordando la temática de la gobernabilidad (poniendo énfasis
en la transparencia y la rendición de cuentas), la democracia
participativa, la justicia, la seguridad ciudadana y la protección
del ambiente.
Hallazgos del proceso de evaluación
Pese
a que el gobierno no ha recibido los recursos para financiar la ERP,
ya ha puesto en marcha programas y proyectos muy importantes para reducir
la pobreza, adicionalmente ha hecho esfuerzos notables para tratar de
consolidar el marco institucional de la estrategia.
La
evaluación también ha mostrado algunas debilidades de
proyección macroeconómica del documento original, tal
es el caso del elevado optimismo que se tenía respecto del crecimiento
económico esperado, por lo que las expectativas deberán
ser ajustadas al comportamiento de la economía mundial y el actual
contexto socio-económico.
A
nivel interno, la economía hondureña todavía sufre
de los embates de la problemática fiscal y de los compromisos
fiscales que se contrajeron en los gobiernos anteriores, ello tiene
en jaque la finanzas públicas del país.
Cabe
señalar que uno de los grandes esfuerzos que ha hecho el actual
gobierno es elevar el gasto social del total del gasto público,
de aproximadamente 37 por ciento en 1998 a un 49 por ciento en el año
2002, lo que significa una reconversión y reorientación
del gasto.
Por otra parte, se ha clarificado en este proceso de evaluación
y actualización un problema que el gobierno ha arrastrado desde
hace mucho tiempo atrás, a saber, la falta de capacidad para
poder ejecutar de manera eficiente los proyectos (un análisis
de los últimos años demuestra que el promedio de ejecución
del gasto alcanza apenas el 60 por ciento).
En
virtud de ello, el Capítulo III del informe de avance, se concentra
en la definición de aquellos mecanismos que habrán de
permitir una ejecución eficiente y transparente de los programas,
proyectos y medidas de política de la Estrategia.
En
este sentido, se plantea la necesidad de avanzar en la descentralización
de la ERP, considerando una mejor focalización y ordenamiento
de las intervenciones publicas a favor de la población más
pobre del país; y se hace alusión al desarrollo de modernos
sistemas de monitoreo y evaluación.
Asimismo,
se considera esencial el fortalecimiento de la coordinación con
los cooperantes internacionales, para adecuar las ayudas que ellos proporcionan
o programen a las reales prioridades de la ERP.